Hoy es, presuntamente, el día del Currelo, lo que generalmente se festeja dejando de currelar, por eso, yo, para llevar la contraria voy a escribir un poquito, solo un poquito.

Podía hacerlo sobre las manifas que ahora mismo están en la plaza, por cierto que para medio llenarla, han tenido que reunir a varias, la de CCOO, la de los bomberos, la de Podemos, etc… y ni así. En realidad en lo único que están de acuerdo, es en enarbolar banderas republicanas, no hay ni una sola bandera constitucional, lo que da una mejor idea de qué clase de reivindicaciones traen, no las laborales, sino las interesadamente politizadas.

En fin, mejor dejo esto, y como no voy a castigarme leyendo periódicos, mejor me rio un poquito con la última payasada de la CUP.

En estos días, una presunta señora, portavoz del invento en Terrasa, Sara Moya, ha decidido liderar al mundo para aliviarlo de tensiones machistas. Tras hacer un profundo estudio sobre el problema del viajar en transporte público, ha decidido lo siguiente; Un hombre que no junta las piernas ante una mujer es un “microagresor” machista”. ¡Toma ya! O sea, que ahora cada vez que cojamos el autobús o el tren, y nos sentemos, tenemos echar un vistazo al entorno, ver si hay féminas, y vigilar el ángulo de apertura, vulgo despatarre, de nuestras piernas, teniendo además el problema de no saber el número de grados de apertura que nos convierte en micro agresores, por lo que vamos a tener que despachurrar al hermanillo chico y sus maracas por si acaso. Ya puestos, me viene al pelo una imagen, regalo para mi “museo de herrores del lenguaje”, cortesía de mi amigo PPK0, que habla tangencialmente del tema, por lo que la inserto aquí.

Ya puestos, estos y estas cuperos y cuperas, en otro alarde de clarividencia mental e inteligencia aplicada, quieren “cambiar la simbología gráfica de los baños públicos para que dejen de reproducir roles sexistas”. Con esto se refieren a los muñequitos de mujeres con falda y hombres con pantalones.  Según ellos y ellas, esto es parte de “de las políticas enfocadas a alcanzar la igualdad de género”.

Exhausto ante tamaña muestra de profundo estudio de los problemas del país, me retiro a recapacitar y concienciarme sobre este profundo problema del despatarre agresivo, pensando también en qué se podría hacer para proponer a esta presunta señora o señorita o lo que sea, para algún premio Nobel, el de la Paz, el de Física, o el de los estudios sobre hidrogenética machista… (¿lo hay?)

Puestas las fotitos, me acuartelo mentalmente, para deglutir estas ideas y digerirlas a conciencia.

Hasta mañana.      Pepeprado

 

Written by Pepeprado
De Málaga, España