Hoy, ni voy a mirar los periódicos, sólo voy a echar una mirada atrás gracias a una aportación de mi amigo C.A., que me la envió ayer, y que me autorizaba usarla para el blog. Gracias, don C.A.

Esto de pedir y aceptar ayuda de los amigos es bueno, te ayuda y te recuerda cosas que puedes haber olvidado o que son de las muchas que no sabes .

Para redondear el asunto, el fallecimiento de doña Rita (q.e.p.d.) y el posterior acto de mala educación del personaje de la foto-recuerdo la pone de la más  rabiosa actualidad.

la-memoria

Como se puede ver, la he copiado literalmente del güasap, no hay pues, mérito mío ninguno de investigación o búsqueda, pero me parece interesante para ver lo fácil que es en política, aquello que los clásicos llamaban ‘la mudanza de opinión por mor de los intereses propios’.

En aquella época, por la pinta, no demasiado lejana, el hoy adalid de la honradez y la exquisitez espiritual, en castellano de la calle, “el que se la coge con papel de fumar”, el que hoy le niega un minuto de silencio a una muerta por estar ‘incursa en procedimientos’, (recordemos, aún no está condenada por nada), en aquellos momentos y por el precio de unos quince mil euros y pico, no tenía ningún problema en aceptar la mano de don Felipe, ni, ¡ojo!, la pasta de don Blesa, el Maligno, el súmmum de la maldad de la Casta.

Reconozco que la cifra era espectacular para la época, para cualquier época, pero es buena y sirve para poder valorar lo que valen los principios de cada uno.

Ahora, que cada cual saque sus conclusiones. Por mi parte, me voy a permitir una recomendación a don Felipe; que en su próxima entrevista con el señor Iglesias, a este tan dado a regalar libros, le obsequie aquél de, “El español y los siete pecados capitales” de don Fernando Díaz Plaja, a ver si le aprovecha algo.

Para el siempre beneficiado, sólo unas líneas de don José de Espronceda;

     ¿Por qué volvéis a la memoria mía,

      tristes recuerdos de placer perdido

      a aumentar la ansiedad y la agonía de este desierto corazón herido?

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España