Esta semana es fantástica, tiene tres domingos y consecuentemente tres sábados. Eso, sí, a algunos, despistados por naturaleza, nos trae locos. En fin, vamos a lo que hay.

Por ahí fuera nos llega la noticia de que la Fiscalía boliviana le ha metido mano a la compañía Lamia, la del accidente. Desde luego, las barbaridades de las operaciones de esta compañía, son de tamaño familiar. Aunque lo que me deja un poco pasmado es que una de las detenidas era… una secretaria. ¿Qué pasaba allí?, ¿que las operaciones las decidía una secretaria? Así, no me extraña que se les cayera este avión, lo raro es que no le pasara antes.

De las cosas de hoy, lo llamativo es saber que este mundo está loco del todo. Díganme si no, que se puede pensar de una noticia en Fuengirola, en la que un anciano de 89 años, a estas alturas de la película, ha apuñalado a su parienta. Lo han detenido, ¡que menos!, pero ahora, ¿qué van a hacer con él?

Aunque más terrible me parece que una empresa malagueña vaya a hacer ginebra con zanahoria morá. Dicen que son los primeros del mundo en esta ‘revolución’, seguro que después la haran de bellotas, de sardinas o de berenjenas. Se están perdiendo las buenas costumbres y la sal de la vida.

Los que no cambian son los que mandan, mientras los futbolistas siguen causando sensación con sus contratos, sus cláusulas y sus tejemanejes fiscales, los políticos, porque eso son los sindicatos, políticos, también hacen de las suyas. UGT, para estar al loro, encargó facturas falsas, y no se las encargó a cualquiera, lo hizo a una portavoz del PSOE. Mira que bien, todo queda en familia. 

Mientras, otros siguen en sus líos. La OCDE, que es nada menos ‘la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico’, un organismo de cooperación con 35 países miembros, ahora se está enfrentando a la Junta. Esto es porque a los mandamases de la taifa de doña Susana no les han gustado los datos de PISA. Lo normal sería poner los medios para mejorar, pero es más fácil atacar al mensajero e intentar conseguir que cambie los datos por los que convenga.

Dentro de este clima de tirar cada uno por donde le apetece, en Málaga, ahora sale otra batallita. La oposición, dice que quienes tienen que pagar el alumbrado de Navidad son los comerciantes. Esto lo dicen las lumbreras de PSOE, Málaga para la Gente y Málaga Ahora. Les van a contestar un par de verdades. La primera es que no se puede cobrar por algo que nadie ha pedido. Es como si alguien te dijera que tienes que pagar por unos pantalones que te han mandado a casa sin que tú los hayas elegido ni comprado. Lo segundo, es que ese alumbrado, no lo paga el ayuntamiento, lo pagan los ciudadanos con sus contribuciones y tasas.

Para el final, una nota alarmante, esta; “La falta de infraestructuras obliga a desembalsar agua en La Concepción”. ¡Pá matarnos! Y de eso, la oposición no dice ni mú.

Bueno, como prefiero disfrutar de este nuevo casi domingo, voy a dejarlo.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España