He vuelto de un pequeño viaje hecho en muy amable compañía, al que al número ideal para viajar (4, tu parienta, tú, una botella de Larios y la Visa) esta vez se añadieron mi yerno y mi hija, realmente los principales promotores de este viaje, nosotros éramos los añadidos. Hecho para despejar la mente e intentar olvidar algunos agobios propios, la pena es que en la vuelta, nos recibió una muy mala noticia; una amiga, Loli, la mujer de mi amigo de toda la vida, Paco T., había pasado a eso que llaman mejor vida. Espero sea verdad y allí descanse en paz de una puñetera vez, sin dolores ni preocupaciones.

Como esto es estrictamente personal, mejor lo dejo, las penas de cada uno las debe vivir cada uno.

Retomo lo del viaje. Tras pasar 7 días en unos lugares donde todo es organización, limpieza y respeto, eso que se dice de “poder comer en los suelos”, llegué a “mi Málaga” el sábado por la noche, tarde, cerca de las 12 y empecé a disfrutar de las delicias de la ciudad. El taxi (el tácsis, que diría la eximia doña Belén) no me pudo llevar a casa, y al acarrear las maletas, calle Especería adelante, mis doloridos pinreles se iban quedando pegados en una masa encharcada en la calle, pegajosa y maloliente, producto de ese mega botellón que aun algunos llaman Feria y que los próceres que cobran de nuestros impuestos no ven.  Tras sortear a alegres grupitos de festivaleros, por supuesto todos foráneos, llegué a mi casa, e inmediatamente nos tuvimos que atrincherar, puertas y ventanas cerradas a tope, para minimizar los efluvios que subían al éter malacitano. En fin, ¡qué os voy a cobrar que no sepáis! El resultado es que ayer, domingo, tempranito para evitar el bloqueo,  cogimos el portante y nos hemos vuelto a ir de ese Patrimonio de la Modernidad Progresista, que es ¿nuestra? Feria.

Como he visto que la actualidad mundial sigue lo mismo, incluso con peleas a hachazos en Alemania, o sacadas de pistola en Málaga, y que la lucha por el poder en nuestro país sigue en sus componendas y chalaneos, mejor dejo esa actualidad por hoy.

Ya mañana intentaré recomponer las neuronas para acomodarme a la mal llamada actualidad.

Pongo cuatro muestras fotográficas de estos días, y paso a explicarlas, mañana veré, cuando pueda organizarlas, si hay alguna más digna de vuestra mirada.

Una sirve para demostrar que existe eso que llaman la aldea global, y que n una ciudad de norte de Europa te puedes encontrar algo casi egipciaco. IMGP0406

 

Otra es sencillamente un homenaje a mis compañeros y a pesar de ello amigos, de nuestro curso del +/- 48, con una calle que parece estar dedicada a uno de los curas que nos acompañó en nuestro devenir vital juvenil. Aquí, que cada uno lo adjetive a su gusto.

20160809_093809Las otras dos son simplemente, una de lo que yo llamo de “mis frivolités,IMGP0505 y la otra solo y exclusivamente porque está guapa, respira paz y eso cada vez es más necesario.20160810_185030

Con esto, termino, gracias por esperarme, y…

                                                               hasta mañana

 

Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España