El atentado de Berlín, tristemente se está convirtiendo en un folletín. Al principio decían que el asesino era afgano, después, pakistaní y ahora, por lo visto, tunecino y que lo andan buscando. Para terminar de poner las cosas difíciles, resulta que el conductor, que intentó evitar la masacre y qué fué asesinado, es un héroe… polaco. A esto, se le llama la aldea global.

Para no amargarnos, dejemos esto de los atentados, y vengámonos a nuestra tierra. Aquí, aprovechando el despiste navideño, se van dejando libres a los chorizos luxury. Ayer ya salió el, antiguamente señor, Del Nido para que se pueda gastar la pasta libremente. Ahora, don Griñán pide ser absuelto del asuntillo de los EREs, porque sí, y porque no le apetecen pasar ni unos añitos de cárcel para despistar, también piden la absolución Zarrías y Aguayo. Aquí vale todo. De los otros 24 antiguos altos cargos de la JA procesados, no se sabe nada, irán a la calle en silencio y sin llamar la atención. Para esto se usa la Navidad.

Curiosamente, para la única acusada a la que la Ley le cae encima con todo rigor, es a la policía local del caso de la política asesinada. No sé qué callos habrá pisado esta chica, pero es a la única a la que la van a empapelar cada vez más. Políticamente, cada uno a sus enjuagues. Doña Soraya, “da largas a la supresión de aforamientos pactada con Ciudadanos”. Es decir; a los nuestros ni tocarlos. Lo previsto. Los podemitas en sus luchas intestinas por tener el poder, los del PSOE navegando apoyados en la infinita paciencia de don Javier Fernández, y sus equilibrios artísticos. Los del PP, “sufriendo” el amor de su expresidente honorario. Don José María aspira al tirulo de Mosca Cojonera de la Década y cada día monta un nuevo numerito para hacer méritos.

Mientras tanto, los cargos inferiores siguen dando muestras de su mal gusto y su falta de cultura. El alcalde de Lozoya, que ni sé de qué partido es, ni me importa, llevó a una cena de jubilados, a una artista de toples para que se despelotara ante ancianos y ancianas del lugar. Cuando veo estos gestos horteras, veo que nuestro futuro está en manos de merdellones y horteras, lo que no es nada agradable.

Por buscar algo menos fuera de lugar y menos guarrete, veo la noticia de que al juez, señor Calatayud, le han dado el Premio Internacional Justicia Juvenil Sin Fronteras 2016. Se los dan entre otras cosas, “por el carácter educativo de sus sentencias, adaptadas a las circunstancias de los menores”. Enhorabuena, pero me da yúyu, porque cuando dan un premio de verdad, es porque al premiado le falta un cuarto de hora para pasar a otra vida. En esto no entran los premios que se auto reparten cineastas, cantantes y demás gentes de la progresía rampante que se los montan y reparten para gastarse los dineros de las subvenciones.

En Málaga, han suspendido un par de días el espectáculo de calle Larios, por el asunto de Berlín. Así se puede el ayuntamiento, todo, gobierno y oposición, dedicarse a las cosas súper importantes; “Zorrilla le afea al alcalde que el jeque Al-Thani siga teniendo una rotonda”. Es verdad, esto afecta tela a la vida ciudadana.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España