Hay que ver lo que las cosas cambian. Entremos en ello con una esperanza. Cuentan, e intentemos creerlo, que ha comenzado la evacuación de Alepo.  La vida ha cambiado tanto, que ahora, que miles de personas tengan que dejar sus casas, ya arrasadas, nos parece algo bueno.

También han cambiado aquí algunas (muchas) cosas. Por ejemplo, antes eran peligrosas algunas zonas determinadas en las ciudades o irse a cazar tigres a África, ahora, lo peligroso es pasar por la puerta de una discoteca. Hace unos días le abrieron la cabeza a un joven, hoy sale que un empleado de discoteca fue apuñalado y apedreado el domingo.

Antes, la gente que tenía algo que decir, salía en la tele y era escuchada, hoy los ‘líderes’ de opinión son el youtuber que llamaba caranchoa a la gente, otro es un sevillano que por lo visto se hizo famosos porque en una red se dedicaba a ¡comer papel!, e incluso antes, se esperaba el final de las series de la tele, hoy las series quieren que sea los espectadores los que las terminen, Vamos a ver. Si esto va a terminar como yo diga, ¿para qué voy a verlo? Todos estos desarreglos mentales se admiten como normales, a pesar de que de cuando en cuando saltan las alarmas porque a esas redes ¿les roban? nuestros datos personales. Ahora, por ejemplo, Yahoo! dice que “descubre” un ciberataque en el que se han papeado los datos de unos mil millones de usuarios. Qué bien, ¿no?

Visto lo cual, y ante la cantidad de programas televisivos que, además explotan debilidades a base de eso que llaman shows, donde cuanto más cutre sea el tema más audiencia tienen, me permito sugerirles uno nuevo. Podría llamarse “Moscas Cojoneras Show” y allí podrían ir todos esos personajes que nos dan la vara cada día, sin aportar casi nada. Por ejemplo, para iniciarlo, podrían ir don Pedro Sánchez, don José María Aznar, don Felipe González, don Arturito Más, don Puigdemont, muchos más de esos catalanes que se creen los dioses de la política, y etc., etc. Es decir todos esos que no se resignan a no salir en la tele y que son capaces de seguir dando la vara para calmar sus egos lastimados y sus ansías de notoriedad. Seguro, segurito, que iba a tener un gran éxito entre el amado pueblo.

Seguro también, que esto entraría de lleno en ese espíritu del cambio, del cambio del cambio, o del recambio del cambio del cambio que tanto gusta al personal, y podría tener un efecto colateral, como ahora se dice, beneficioso. Al tener a todos los gilitontos juntos en un sitio, sólo con evitar ese sitio, como evitamos pasar por la puerta de las discotecas, nos ahorraríamos el peligro de oír continuamente su machaqueo iluminado.

Antes de irme, cómo siempre Málaga. Aquí seguimos reventando rankings. “Carlos Haya pierde 32 puestos en el ranking de hospitales y es superado por el Clínico, que baja 13”. El titular da una idea de cómo van nuestros asuntos, aunque para compensar cada vez hay más festejos, hoy por ejemplo dicen que “va a nevar otra vez”, pero sólo en la Plaza de las Flores. Con estas cosillas, el personal se distrae, e incluso deja de hablar de qué va a pasar cuando se vaya don Francisco.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España