Antes de entrar al trapo, una sonrisa a la revolución del pladur. En Marea, en Galicia, ha roto con Podemos, y la solución ha sido como la de los divorcios de película; poner una pared de pladur por medio del despacho. Es algo así como ‘la guerra de los Rose’ pero en galaico.

Por ahí fuera van a empezar a enterarse con quien se las van a ver; el Puchmamón planea colarse y liarla en el Parlamento europeo mañana. Es bueno que se vayan enterando de cómo es el personaje.

Aquí, don ZP sigue con su “trabajo” de limpiarle el camino al Tal. Ahora anda de romería por las radios y teles afectas, despotricando contra los de Vox por haberle puesto la denuncia de estar en contubernio (palabra que suena a antigua) con los etarras. Llega hasta a defender la entrevista al asesino Otegui, y por elevación a doña RosaMM.

Mientras el Tal sigue hipotecando a las generaciones venideras, y a la vez da muestra de su “talante democrático”. El Nuncio ‘opinó’ que lo de poner a Franco en primera plana fue un error, e inmediatamente, ya lo están atacando… “por opinar”, sin pararse a pensar que lleva razón, nadie se acordaba ya de Franco y ellos lo han puesto en primera página. Para ello han enviado a la palestra a la Vicepresidenta doña Carmen Calvo (o Calva) para protestar, pero con la amenaza chantajista de qué; “revisará la fiscalidad de la Iglesia”. Estas cosas suenan a lo Al Capone redivivo. Eso de “sabemos donde vive tu familia” y cosas así.

Él, el Divino, para buscar sus votos, ya les promete a PNV y golpistas que domesticará al Constitucional para que no pueda “suspenderles por desobediencia”. Él sabrá…

Pero de lo que quiero hablar es de lo mal que hemos vendido nuestro país. En una noticia sobre una peli de Netflix, han colocado en la llegada a nuestra ciudad de los dos artistas, un cuadro de los más “realista”. A Jennifer Aniston y Adam Sandler, los recibe una ciudadana vestida de gitana, el consabido guitarrista, y el guía, un guía vestido de rojo y gualda con un autocar de Tours Gonzales (así, con s) a su espalda. Esto, que ha encalabrinado a los  responsables del Turismo local, que lo han encarado, “ofreciéndole a los de la serie que se vengan por aquí de cuchipanda», donde seguramente… los llevaran a un tablao a ver gitanas bailando.

Esto, que puede parecer un chiste, es una realidad, por ahí fuera nos ven a todos vestidos, ellas de gitana y ellos de bandoleros, con bigotes y patillas y luciendo navaja de muelles en la faltriquera. Pero es lo que hemos vendido.

Hace unos días, en uno de esos subtítulos aclaratorios que ponen en una serie de la tele, “Allí abajo”, explicaban, orgullosamente, que al principio, los guionistas, naturalmente del norte o del centro, a los diálogos de los actores andaluces se los escribían en lo que ellos consideraban “andalú fetén”, tanto que los actores andaluces tuvieron que decirles que escribieran “normal” por dos razones; la primera es porque ellos sabían leer español, y la segunda es porque lo que les escribían… no lo entendía ni Dios. Así, que si a unos guionistas del mismo país, sólo que de un poco más arriba, aun siguen pensando que somos unos trasuntos del Pernales y compañía, que todavía atracamos a las diligencias en Sierra Morena y enarbolamos patillas de “jacha”, ¿cómo les vamos a pedir a unos guiris de la tierra de don Trump que piensen que aquí hay internet, televisión y microondas?

Así, y dado que nuestro máximo representante tampoco es un lumbreras, no es de extrañar lo de la película, o el desprecio con el que el Rubio mandó al Tal a sentarse y dejar de molestarlo. Así, jamás nos van a respetar, pero es lo que nuestros dirigentes venden, porque es lo facilón.

Antes de irme, contrapongo dos titulares de la prensa malagueña, más concretamente de SUR. En uno dicen esto; “Los comercios del Centro ya pueden abrir todos los domingos del verano”. Estupendo, pero… el otro titular dice; “Solo cinco centros de salud de Málaga abrirán en verano por las tardes desde hoy”. Ahora a ver lo que pensáis cada uno.

Hasta mañana.                        Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España