Eso de los medios de comunicación se ha convertido realmente en una cuestión de fe. Lees o escuchas las cosas y desgraciadamente, tienes que decidir si eso es creíble, es solo algo falto de respaldo, o, lo peor, un intento de intoxicación. Con este descreído punto de vista, te castigas con eso, con leer o escuchar, pero decidiendo si creer o no creer.

Por ejemplo, hoy cuentan; “Faltan mujeres con poder en los círculos de liderazgo, no hay paridad ni de lejos”. Será verdad, pero esta mañana en la tele ponían los posibles aspirantes a Honorable President, y aparte del díscolo Caganet de Flandes, los otros tres aspirantes son (sólo) tres mujeres. Personalmente yo, en ninguna de las empresas en las que he estado de alguna forma, he visto esa discriminación, ni salarial ni de puesto de trabajo, pero debo ser algo así como un extraterrestre.

Hay más ejemplos de mujeres con mando. Por ejemplo doña Carmena que ahora centra su atención, y los dineros del ciudadano matritense, en investgar el ADN de las cacas callejeras de perro, para perseguir a sus dueños. También está la fiscal de Violencia sobre la Mujer, que ha saltado rauda para adherirse a la persecución de los piropeadores, y apoya la campaña anti-piropos de doña Susana (otra que manda), con todo su corazoncito y fervor. Así, que a simple vista, eso de la desaforada discriminación tengo que esperar a que me la expliquen mejor.

Dejando, por ahora esto, el Gran Problema sigue, aunque cada vez ansío más, poder olvidarme de ellos y ellas, y dejar de oír hablar en catalán en telediarios e informativos. Los de la ANC, que desde que no tiene regularmente subvenciones están que trinan, piden que haya “más mossos para hacer frente al Estado”. Si a esto no se le llama instigacion al golpe de estado, que venga Lenin y lo vea.

Hay sin embargo una cosilla por ahí que es preocupante. Alguien de algún órgano colegiado o sin colegiar, ha dicho que “un solo horno microondas” de esos que todos tenemos en casa, contamina más que 300 coches. No he pillado el nombre del augur, pero se ha lucido. Por si no tuviéramos poco con los malos presagios que nos lanzan sobre el cambio climático, la contaminación, la deforestación, etc., etc… ahora resulta que hasta calentarse el café es un atentado contra la Naturaleza. Teniendo en cuenta al personal mandante que tenemos por aquí, ya mismo alguna alcaldesa iluminada, tipo doña Colau o doña Carmena, o algún grupo pacifista-verde-revolucionario, se lanzará a la yugular del usuario e intentará que volvamos al infernillo de carbón… si es que queda carbón. La cosa es tenernos continuamente amenazados con plagas, no ya biblicas, que esas eran contadas, solo diez, ahora cada día nos amenazan con una nueva, es decir, son incontables. Lo llevamos xodido.

Por nuestras latitudes, poca cosa, solo que Andalucía quiere llevarse a los turistas jóvenes, esos que vienen con la mochila y tres duros en el bolsillo y terminan pidiendo en las calles para volver a su pueblo. En Málaga la discusión para terminar el tramo del Metro frente al Corte Inglés sigue empantanada, con lo cual esto se vuelve a retrasar, y cosillas así.

Mientras, en el Ayto. siguen con sus Grandes Ideas. La oposición se dedica a chorradas tales como discutir si el señor Utrera Molina q.e.p.d. puede seguir siendo persona de bien. Esto de aplicar las normas de hoy a personajes del ayer es bastantes curioso. El señor Utrera, en su momento, hizo mucho por Málaga, perteneciera al partido que perteneciera, y eso, su buen hacer hacia esta ciudad es lo que se premió en su día, así que lo pertinente sería dejar esto y dedicarse a trabajar por el bien actual y el de futuro y dejar de mirar el ombligo del pasado.

Para el final, algo que parece un chiste. Aconteció en Marbella; “Un juez anula una hipoteca que tomaba como referencia el yen japonés para calcular el interés”. La noticia, interesadamente o no, obvia decir el nombre de la entidad bancaria, Usó el yen para los cálculos, con lo que un préstamo de 290.000 euros, llegó a convertirse, tras varios años pagando, en una deuda de 415.000. Ahora con la sentencia, el deudor se ahorra, al menos, 70.000. Estas son las cosas que los gobiernos deberían controlar, y no si se retiran medallas a antiguos dirigentes o si los escudos de las ciudades tienen símbolos bélicos (hablo de lo del escudo de Sevilla).

Hasta mañana           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España