Para empezar, doña Anguelita anda cabizbunda, meditabaja, cariacontecida y ensimismada tras el varapalo que le han dado en unas elecciones colaterales. Lo malo, es que los que han ganado son extremistas y eso nunca es bueno. Son extremistas de ultra derecha, que cuando van al consejo europeo votan con los extremistas de ultra izquierda, con lo que demuestran que todos se parecen y solo aspiran a hacernos la puñeta y conseguir poder y dinero.

Aquí, doña Rita naufraga en sus mensajes y conversaciones, pero se agarra al bote de laca para seguir flotando y mientras don Pedro intenta cocer un guiso con el Presidente Por Casualidad, los alegres chicos de los sindicatos, están preparando al país para una temporada dura. Para empezar, en CCOO, como están aburridos al no tener elecciones, ya han planeado una huelga de Renfe y Adif para el miércoles 23, en plena Semana Santa. Es otra muestra de comprensión hacia el amado pueblo.

Pero de todas las noticias que he visto la que más me ha emocionado y me ha dado una envidia feroz, es una que dice que don Rodrigo Rato, durante el rato que estuvo al frente de Caja Madrid y Bankia, primero colocó a su cuñado, un tal Santiago Alarcó, que ambos decían que era un experto en mercados internacionales. Le puso un sueldo de 120.000 euretes anuales, pero como era muy requetebueno, cada año ¡le duplicaba el sueldo! Para cuando trincaron a don Rodrigo con el carrito del helado, el cuñadísimo ya iba por más de 480.000 al año. No sé cómo os habrá ido a los lectores en cuestión de cuñados, pero a mí no me ha tocado ningún cuñado tan exquisito como don Rato que me enchufara de tal manera.

También debe haber algún cuñado maravilloso allá por Sevilla, porque a unos pocos ya les ha tocado el gordo. La jueza del 6, doña María Núñez Bolaños, sucesora de doña Mercedes Alaya, va a archivar, así al desgaire, doce imputaciones ERÉticas que hizo doña Mercedes, porque dice que ya son muy antiguas y han prescrito. Se ven algunos plumeros en lontananza.

Todo sea por aclarar el camino a doña Susana en su asalto al poder, porque es indispensable que ella salve a todo el país y no sea que por unos pocos de milloncejos perdidos la vayamos a fastidiar.

En Málaga, que sigue sucia y sin arreglar, lo que más me sorprende es la capacidad de algunos arbolitos para difuminarse. Son especialmente hábiles para esto, los naranjitos de la Plaza. Varios de los cuales, al principio sobresalían de La Cosa es que están montando, pero lentamente van esfumándose “para no estorbar”. Tengo unas fotos de cómo van desapareciendo en plan ilusionista chino, y cuando desaparezca el último ya las colgaré aquí para ilustrar al personal sobre un trabajo “bien hecho”.

Con esto, vamos a dejarlo por hoy.

Hasta mañana.        Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España