Como me encantan las dimisiones, las de verdad, no las obligadas a punta de pistola, me llama la atención la del presidente de Mitsubishi. Sólo por el pequeño detalle de las emisiones ya se va. Aquí, increíble. Todos los partidos llevan en sus listas a gentes con pasados poco limpios y al parecer, nadie, incluido el Ministerio de inJusticia dice ni pío y de dimitir, ni flowers.

Claro que aquí, somos diferentes. No hay más que ver la lista de futuros ministros que ya tenemos. Cada partido ya tiene “prometidos” puestos a los presuntamente de su color, aunque el que ya ha patinado totalmente, haya sido don Pedro, que ha “nombrado ministro” hasta a uno que legalmente no puede serlo, don Sami Naïr, al que ha escogido para dar impresión de modernidad, apertura, igualitarismo y demás modas actuales, pero olvidando el pequeño detalle de que este señor… no es español. Desde luego, aquí las normas nos las pasamos por el silletín, pero hombre, creo que pedir qué, al menos, los que nos vayan a gobernar, tengan la nacionalidad española, es un mínimo razonable.

Claro, que a lo mejor, esto es sólo para poder despedirlo, y darle alguna de esas indemnizaciones que se dan en las alturas. Por ejemplo la que el Banco de España le dio a un alto cargo, al que le “indultó” con  364.500€, a pesar de que el probo empleado se iba voluntariamente (a cobrar a otro enchufe guay).

O también la que le “correspondió” a don  Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que para cumplir con la ley, se le aplicaron 95 días por años trabajado, en total unos 671.712 euros. Hay que ver nuestra mala suerte, no haber tenido ninguno de estos despidos. Claro que eso, para los currantes no vale, solo para los amos.

¡Ah, el matarife Otegui sigue triunfando en el Parlament catalán, mientras al padre del encarcelado en Venezuela, le pitan y abuchean los podemitas asturianos, deseándole incluso la muerte a su hijo.

Aquí, la Junta, dice va a reservar el agua de la presa de La Viñuela “sólo para consumo humano”. Tiene su gracia que a pesar del cambio climático del que todos los políticos se quejan, de saber que estamos siempre con el agua por los tobillos, y de que aquí cuando llueve es una fiesta, nadie, ni Gobierno, ni Junta, ni Diputación, ni Alcaldía, se preocupan del problema del agua… hasta que empezamos a pasar sed.

Ahora que se puede, es el momento de hablar de trasvases (todo el agua que se tira al mar en media España mientras la otra mitad está sedienta), desaladoras, e incluso, rogativas a vírgenes y santos. Pero no, aquí el tiempo se nos va en mirarse sus privilegiados obligos los jerarcas del poder.

Es tal la inmundicia moral a que hemos llegado, que ya, es una noticia importante, que Fuengirola, sea “el primer municipio andaluz que permite pagar el tiempo exacto en zona azul”. Es decir, es el primer municipio que cobra “sólo” por el servicio prestado. Que buenos son.

Antes, me he enterado que la italiana de ayer, la de los 116 años, quiere batir el record de una francesa que duró 122. De locura.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España