De vuelta a eso que llamamos, la normalidad, es decir, a la rutina y a enterarte de lo que pasa en el mundo.

La verdad es que el mundo anda con esto de las Navidades algo descolocado. Por ejemplo, en Roma han perdonado al poeta Ovidio, al que echó Augusto por ser demasiado irreverente (está visto, no se puede ser irónico). No está mal, eso del perdón, pero han tardado en ello, más de 2000 años, lo que ya es tomarse las cosas con calma. Ahora como los descendientes les pidan cuentas de lo que llevan perdido con ese exilio la van a liar.

Más modernos andan por los UK, donde han nombrado a la primera obispa (¿u obispo?). Ahora a ver qué resultado da, yo personalmente no creo que sea fácil ese trabajo.

Por aquí, seguimos embarrados por la campaña catalana, que entre otras cosas, parece se ha llevado por delante a don Pablo, que ahora, pide ayuda a don Garzón para recomponer la figura en Madrid, donde también andan en crisis municipal.

De las guarrerías nacionales, lo más llamativo, es que un ¿presunto? delincuente, el tal Ángel Villar, ande intentando chantajear a toda España, amenazándola con dejarla sin mundial. Esto nos da la idea de cómo de honesta y honrada es la FIFA.

Las otras cochinadas, son aún peores. Nos hablan de un fulano que nos ha venido desde la gran puñeta para matar gente nuestra. Me refiero a ese que llaman ‘Igor el Ruso’, que ya traía unas pocas victimas a sus espaldas desde Italia. Da la impresión que estamos recogiendo lo mejorcito de cada casa. ¿Tendrá algo que ver la bondad de nuestro Código Penal? Ese código Penal qué, para los que mataron y se rieron de un inmigrante en el Aeropuerto de Málaga, naturalmente grabándolo, solo piden cuatro añitos de prisión. En eso se valora una vida humana y la falta de humanidad.

Hoy también anda declarando la madre de la chica que fue juguete de esos aspirantes a ídolos de barrio, los futbolistas de la Arandina. Como es natural, los abogados de los agresores lo que quiere es demostrar que la mala era la víctima. Creo que hay muchas mujeres algo alocadas, que se reúnen con cualquiera y cuyas actuaciones no son muy honestas, pero, siempre, repito, siempre, tienen derecho a decir que no a lo que ellas no quieran, y si algún bestia no sabe entender esto, tiene que pagarlo.

A otra cosa. Pintoresca la sentencia sobre las horas de los funcionarios andaluces. Dice; “Los funcionarios sumarán media hora no presencial a su jornada para preparar tareas”. Es decir, tienen que hacer los deberes en casa. Ahora, bien, a esos que nunca van por su puesto de trabajo, ¿cómo los van a hacer trabajar en casa? Enternecedora la sentencia.

En Málaga, aparte de esa sentencia para los que mataron al indigente, la preocupación es llevar un chef a casa por Navidad. Yo en Nochebuena seguiré con mi menú estrella; huevos fritos y patatas que por eso del engorde los como poco, para mí son mi delicatesen.

Lo importante es no ponerse malo, porque en Carlos Haya, que ya no se llama así, ya no se cabe; “Denuncian masificación y demoras en las urgencias de Carlos Haya”. Pero en la Consejería de la Junta, todos contentos.

Hasta mañana.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España