Dice una noticia que en China han instalado una estatua de un perro con la cara de don Donald. Me parece denigrante. Ningún perro, animal noble hasta que los cabreamos, de ninguna raza ni pelaje, se merece semejante desaire. Esto no se les puede perdonar a los chinos.

También es denigrante que en Venezuela, un país rico por sí mismo, estén teniendo unas Navidades “sin carne y sin gasolina”. Estas son las cosas que desprestigian a un Gobierno, a cualquier Gobierno y el hecho de que sus dirigentes sí tengan de todo, hace más sangrante el asunto.

Ya en España, o lo que va quedando de ella, lo primero un respeto hacia la muerte del día, doña Carmen Franco. Es muy de agradecer que esta señora, con su nombre y sus vivencias, haya sido un modelo de respeto, comedimiento y compostura durante toda su vida, muy al contrario de otros y otras personajes y personajas de esta sociedad que tenemos para nuestras desgracias. DeP.

Con esto, vamos a finalizar un año, por decirlo finamente, intenso. Termina casi con las mismas noticias con las que empezó y siguió, con los datos del esquilmado del clan de los pujolines, que le metían mano hasta a los helicópteros del Govern, y siguen como siempre, sin pasarles nada. Ya está en la calle el único que ha pasado por la cárcel, con esto ya se pueden gastar la pasta alegremente.

Para este final de año, hemos tenido una, al menos una, muestra de humor negro. La aparición de Tabarnia, a la que ya ha respondió la RAE con su posible gentilicio; tabarnés, tabarniense o tabarniano. Dice que nunca tabarnícola, lo que hará que esto se guarde para los de fuera afectos a la idea.  Ya he visto esta mañana que a los exquisitos de la tele no les ha gustado la idea de esa aspirante a comunidad autónoma al cuadrado (comunidad autónoma dentro de otra comunidad autónoma), lo que les da a estos un plus de categoría. A mí, aunque solo sea porque les provoquen dolores de cabeza a los cebollinos del independentismo, me parece bien. Por cierto otra cosa son (o somos) los tabernícolas, los amantes de las tabernas. 

Intentar hacer una reflexión sobre este último año es inútil porque la gran mayoría del año no se presta ni a reflexionar sobre él, y si te empeñas en pensar en los días que nos han hecho pasar es muy posible que te suba la tensión, así que mejor dejarlo y esperar que el 2018 sea traiga algo más de cordura a esos que “dicen” que nos representan y toman las decisiones por nosotros (cosa que no veo por ninguna parte) y esperar que al menos, nos dejen algo más tranquilos el día a día.

En este final de año, en Málaga, un juzgado ha dictado sentencia para un mozalbete que le propinó unas pocas puñaladas a un cliente de un pub, por cierto este iba borracho, las puñaladas por la espalda, el motivo “llevarle la contraria”, y «sin darle opción a defenderse», esto último lo aclara la sentencia. Como este asesino era menor de edad, la sentencia ha sido de 8 años ‘de internamiento’ y poco más. Como cada día, ya sabemos en lo que se valora una vida humana, en esta caso ocho años que serán muchos menos, y con salidas  los findes para que puedan ir al pub a apuñalar a más gente.

Otro caso sería si el papá de esta frágil criatura le hubiera dado un guantazo, entonces al padre le habría caído la del pulpo. Pero esta es la sociedad que tenemos.

Lo dejo, espero que nos vemos el año que viene y deseo que los que me leéis y los que no, paséis un a feliz Nochevieja, no vayáis a ningún pub, y entréis con buen pie en el nuevo año.

Hasta el año que viene            Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España