Ayer falté, causas personales me hicieron salir de la ciudad, pero ya de vuelta.

Hoy, no me voy a preocupar de que don Albert Rivera no haya podido ver a los encarcelados de Venezuela, ni del porqué, ahora, tras cobrar de ellos, los de Podemos no quieren ni oír hablar de ir por allá… aunque sus profesores sean los que han apuntalado el régimen del Maúro.

Ni siquiera de que ya se sepa que la Generalitat se gasta la pasta del Estado en sus negociejos para montarse un país a su medida.

Si acaso, de la crisis de los alcaldes guay, a los que últimamente se les está viendo el plumero.

Uno en Barcelona, del plumaje de don Arturo, pagaba a una inmobiliaria para que a él, no le dieran la lata los okupas, especialmente durante la campaña electoral, pero cuando perdió, doña Colau, aquella que le okupaba intenciones, no ha querido seguir pagando y los ahora indignados se han indignado aún más, y están vareando a los policías ante la mirada complaciente de la alcaldesa.

Otra, la de Madrid, más de lo mismo. Además, ya ha conseguido que los chinos de Wanda quieran vender, a toda velocidad, el antiguo edificio hasta ahora llamado España, y que seguro que se llamará edificio Carmena a partir de ahora.

Y, para completar, don Kichi, que no quiere ver a la policía molestando a sus coleguillas. Da lo mismo que vendan droga, pescado sin garantías sanitarias, u ocupen edificios, siendo de su grey todo vale. Lo que podían hacer los comerciantes de estos paraísos de la democracia, es dejar de pagar impuestos, y cambiar sus locales por mantas. Así sanearían sus cuentas.

Lo que sí me preocupa, porque pone en peligro nuestra integridad personal,  es una campaña de Atresmedia, el grupo mediático favorito de don ZP, al que le regaló emisoras y frecuencias. Desde hace días han empezado, machaconamente, una campaña para que “pidamos” a las autoridades que instalen desfibriladores a troche y moche. Para empezar, no me fio de las recomendaciones de este grupo, porque su altruismo se queda a las puertas de los bancos. Cuando piden que el Estado, las comunidades y los municipios compren desfibriladores a mansalva, me temo que será porque los vende algún amigo suyo. Que después, si hubiera chismes de estos en las esquinas, corramos el peligro de por quedarte entre traspuesto y adormilado una tarde de calor, a la sombra, algún buscador de gloria te medio electrocute sin pararse a pensar en más que salir en la tele como héroe del momento. Estas cosas, por muy simples de funcionamiento que sean, se merecen un mínimo conocimiento, y dejar que cualquiera te enchufe electrodos en la barriga, por muy buena voluntad que tenga el individuo en cuestión, puede ser peligroso. Así, que hay que “estudiar” esa campaña tan curiosa con más cautela.

Para el final, el chiste del día. Las Junta dice que va a pagar a proveedores en menos de 20 días. No aclara si los proveedores de su cuerda o a todos los demás.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España