Los medios lo tienen fatal. Se tienen que repartir entre el Brexit y lo de las elecciones.

Lo primero está muy liado, la muerte de la diputada Cox ha terminado de emborronar la plana a los políticos. Los guiris de aquí son los que están más asustados, porque si UK se sale de Europa, a ellos los van a fastidiar tela (hospitales, viajes y enchufes se verán muy, muy afectados). Pasarían a ser extranjeros “de verdad”. Y en Italia, han buscado una émula parecida a las doñas Colau y Carmena, para alcaldesa de Roma. Ellos verán en que acaban.

De lo de las elecciones, más de lo mismo. La última novedad es que los ‘candidatos’ ya hablan claramente de “unas terceras elecciones”, y ni se sonrojan. Estos la tienen de hormigón. No obstante, algunos se están pasando. Han acusado al pobre don Pedro, que ya es el punching ball de todos, de ser racista, simplemente por frotarse las manos. Este señor es cortito, pero no lo considero racista, y atacarlo por ese lado me parece una ruindad. Mucho peor es saber que en el Susanato los familiares de la Jequesa están enchufados en los cursos y nadie dice nada.

Y llegó lo de las dictaduras mediáticas, que  viene a cuento de que, al parecer, los medios deciden que hay que ver por obligación todas esas series y películas, llamémoslas imaginativas, donde pululan los dragones, las mazmorras y las luchas intestinas con sus asesinatos e incestos. Ahora, los llamados comunicadores, se dedican a hacer comparaciones políticas y equivalencias a Juego de Tronos, Narnias y demás estrellas de teles y pantallas, considerando que “todos” estamos obligados a estar enganchados en ellas. Los que preferimos estar con los pies en el suelo y no dejarnos llevar por fantasías más o menos pueriles. Lo llevamos claro.

Por lo visto, para “estar al día” e indudablemente para poder sacarse el carnet de progre, todas estas series son de obligado cumplimiento. Es una más de las dictaduras mediáticas, qué, curiosamente son las mismas que a su vez nos suministran encuestas y estudios de opinión sobre sus patrocinados. ¿Hay que creerlos? Que cada cual se lo haga mirar por un especialista.

En Málaga, para seguir siendo originales, nos cuentan qué; “Los mercados gourmet se asientan en Málaga”. Es decir, que cada vez hay más bares y restaurantes y menos ferreterías y librerías. Y todos contentos. Para animar al personal, una psicóloga, doña Silvia Congost va a dar una conferencia para explicar que “El amor para toda la vida nos ha hecho daño”. Dice que esto es dependencia emocional y relaciones tóxicas. Según esta aventajada ciudadana, conseguir que una relación dure más de unos meses, es algo peligrosamente tóxico y está mal visto. Para los que llevamos décadas felizmente casados me imagino pedirá garrote vil.

Y están retirando los lodos del río Guadalmedina. Muy bien, pero de hacer algo práctico para estos tiempos de sequía, ni planteárselo, ¿no?

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España