Aquí seguimos, intentando inyectarnos la ciudad a toda velocidad. Antes de empezar con lo de hoy, recordaré lo que decía ayer del orgullo patrio en los carteles. Por la tarde me entretuve en pescar este de un pub. Si lo leéis con atención, el 90% del menú son “irish…”, y a ver si alguien en nuestra tierra pone en la calle el cartel de “tortilla española, huevos a la flamenca, berzas o cualquier otro producto patrio”. Aquí, nos ha dado por le nouvelle cuisine y las cartas son un ejercicio de eso que llaman posmodernidad. Admitiendo ese infausto término, reclamo que también haya, para gente como yo, el equivalente opuesto, el de premodernidad, y así los premodernos podremos pedir la reposición del filete empanado y los chopitos, por ejemplo…

Sigamos con el día de hoy. Hemos dado otro tour por el resto de la ciudad, donde nos han metido hasta en un cementerio, un campo de multideporte, eso sí, todos deportes gaélicos, la fábrica de Guinness y la de un whisky cuyo nombre ya no me acuerdo.

En la parte más cultural, hemos podido entrar, previo pago, y hacer todas las fotos que quisiéramos, en la catedral de San Patricio, merece la pena, es una belleza. Allí todo es tranquila exaltación de gente importante, por ejemplo el señor Boyle el de la Ley Boyle Mariot (esto a los estudiantes de ahora posiblemente les suene a chino), y a sus mártires muertos en guerras y guerritas. No distinguen si esas guerras eran de una parte o de otra, a todos los que palmaron por el bien de la patria, los honran por igual.

La parte artística es impresionante, pero lo que más me ha llamado la atención, es que es una iglesia viva y abierta al pueblo. Como se ve en una de las fotos, allí se dan clases a los niños, y hay bancos con material didáctico para que los chavales y chavalas trabajen y estudien. Incluso en una de las mesas, se ha permitido que escriban su nombre con rotulador, para que se sientan mas cercanos a “su” templo. Es otra forma de entender las cosas y desde luego otra forma de concienciar a la gente a su patrimonio desde pequeñitos. Una envidia más.

Con esto, lo dejo. Pongo la foto de la cabecera de la iglesia, otra de la clase en vivo, y otra de la iglesia de enfrente, a la que llaman la otra catedral, la Christ Church, que estaba hoy cerrada, parece que por reformas.

Mañana nos volveremos a casa, a seguir aguantando telediarios monotemáticos, las charlas y tertulias de pseudo enterados, y, en fin, todo eso que conforma nuestra casi dolorosa actualidad, pero este intermedio nos ha venido bien para ver que hay más cosas en el mundo, aparte de los puchmamones de turno.

Hasta mañana         Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España