Ya ha empezado el penúltimo mes del año. Ha empezado como terminó el anterior, calor y más calor.

En el extranjero lo que más llama la atención de los medios son las maniobras del Maúro para parar a la oposición. Da cierta pena ver en medio de sus aplaudidores, a un expresidente español que con su cara de bobalicón le sonríe todas las gracias. Para culminar sus actuaciones, el furibundo presidente de allá, se ha montado un numerito más, inaugurando una emisora de música en la que él actúa de DJ. Esto, al menos me ha sugerido una idea; para las próximas elecciones, que seguro que ya hay quien está cavilándolas, algún partido podría presentar como candidato a presidente… a Paquirrín. Así ya tendríamos medio camino andado.

En lo local, al menos ya se han terminado los asuntos mayores y menores que han tenido entretenidas a emisoras y periódicos. Entre los menores, ya casi todos están resueltos, ya hay presidente, ya ha salido el itinerante a buscar nuevos horizontes a su pastorcilla, e incluso ya mismo habrá un nuevo gobierno, que sea cual sea, será contestado por la oposición. En este caso, daría lo mismo que nombraran a los sabios de Grecia (la clásica, no la de ahora), atendidos por los más sabios doctores de la Antigüedad y del momento, pues para la oposición callejera y vociferante, ninguno va a ser bueno. También se han acabado las celebraciones y los puentes, así que los asuntos menores están liquidados. En fin, vayamos a lo Importante, al tema que más horas y páinas ha consumido, lo que más ha interesado a los españoles… según los media; se ha acabado la repesca de OT. Ya unos y unas han gritado, cantado, llorado, se ha abrazado, se han escupido y se han ¿emocionado? Y ya a los preferidos les han vuelto a hacer los favores pertinentes mientras a los desheredados los han tenido de relleno. Por tanto, ya el mundo puede seguir caminando.

Por supuesto, eso de que un asesino, violador, confeso y encarcelado haya sido puesto en la calle para que vuelva a asaltar, violar y casi asesinar, parece que es algo menor, algo poco interesante. Es curioso que en la vida privada, en las actuaciones en empresas privadas, el que meta la pata, se la juega. Cuando alguien comete algún desaguisado en su empresa, pueden hasta despedirlo, pero cuando algunos de los aforados jueces y fiscales, dejan en la calle a alguien tan peligroso, no passsa absolutamente nada. Es más, si escuchamos a la señora Carmena, todos esos violadores, estafadores (aquí me acuerdo de los dos pequeños nicolases que tenemos en candelero), atracadores y demás ralea, “no tienen por qué estar en la cárcel”. Según esta seráfica señora, “solo el 6% de los que están en la cárcel, merecen estar en ella”. Claro que a ella no la van a tocar, ni a ella ni a ninguno/a de sus amadrinados.

Como siempre que empiezo a mirar estas cosas, termino cabreado, mejor lo dejo.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España