Vísperas de vísperas y amenazas de lluvia aunque yo no me creo que en Málaga vaya a llover.

El exterior está movidito. En Venezuela, mientras sube el petróleo, ellos bajan, y   donde la inflación ya se menciona con cifras de miles, hoy van a ir a otra batalla, la del enfrentamiento de sus dos parlamentos. Mientras el Maúro sigue tan feliz. En Trumpolandia ha salido un libro que ha cabreado al Rubio. Veremos como acaba el escritor. Y en UK los periódicos sensacionalistas predicen una fiesta de lo más salvaje, pero no en Londres, sino este próximo verano y en Magaluf. Recemos porque a nuestro ayuntamiento no se le antoje esto.

Aquí, tras la importantísima noticia de ayer, la que decía que nuestros legionarios se estaban poniendo gordos, que ha sobresaltado al personal, y que había que ponerlos a dieta, se ha producido una noticia de esas impactantes, con algo que le ha dado un patada en las bajeras a los indepes, una patada de esas de las que duelen y que hacen que se te salten las lágrimas; “Messi impone una cláusula al Barcelona en caso de independencia de Cataluña”. El ídolo, que seguro que no ha consultado con su colega el señor Piqué ni le ha pedido autorización para esto, dice que sí, que muy bien con eso del catalanismo y la defensa de la pluralidad monotemática, pero… qué cómo él no tiene los ocho apellidos catalanes reglamentarios no está obligado y que una liga con el Mollerussa y el SanFeliú no es para él. Deja libre que la Cataluña independiente juegue en la liga alemana, la francesa o la italiana o la del UK de doña Teresa, pero no en la de San Marino ni en la del Vaticano. Que él lo que quiere son partidos importantes de esos en los que se gana mucha pasta y dan lustre. Si esto no se arregla y consiguen la independencia y no los quieren en esas ligas mayores… él queda libre como los pajaritos. Ahora a hacer cálculos.

Por lo demás, asuntos carcelarios. Al Chicle lo mantiene el juez en el trullo, lo ha acusado de siete delitos, veremos en cuento se le queda.  En tierras natales del Caganet de Flandes, es decir en Chirona, han condenado a un fulano por esta minucia; intentar quemar viva a su mujer encinta. Habrá que investigar a ver de quién es votante para decidir la pena  a imponer, no sea que altere el equilibrio cósmico y salgan a la calle las manifestaciones reglamentarias por el acoso policial.

Desgraciadamente en esto de los asuntos carcelarios, esta noche la provincia de Málaga, más concretamente Coín ha saltado a la primera plana. Dos clanes de gitanos, seguramente alterados por la discriminación que sufren, se liaron entre ellos a palos, cuchilladas y todo lo que se les ocurrió, organizando una zapatiesta de mil pares de narices. Tuvieron que intervenir todos los policías locales y guardias civiles que se encontraron a mano, más de cuarenta, para intentar separarlos. Al final, dos muertos y varios heridos y, por supuesto, una sed de venganza que no se va a calmar ni con los roscones de reyes. Queda la duda de si no habría sido mejor dejar que se exterminaran entre ellos, para salvaguardar la paz futura en el pueblo, porque esto va a ser sólo el primer acto. Eso de la venganza lo llevan muy a gala estos señores. Ahora la palabra que más impera es la de; represalias. La idea de que esto no ha acabado está generalizada, y lo malo es que en alguna de esas luchas pueden caer inocentes por el mero hecho de pasar por un sitio inadecuado en un momento inoportuno. Recemos y esperemos. Por verle algo positivo, al menos mientras estén así de vigilados (por su propia seguridad), esperemos bajen los niveles de robos y de consumo de drogas en la zona.

De la capital., sólo eso, pendientes de la Meteorología, que por ahora ha retrasado el aviso amarillo hasta por la noche. Será por el fatalismo que ya ha hecho mella en nosotros, pero yo es que ya no me creo que vaya a llover en Málaga durante el resto de mis días. Una pena, penita pena.

Lo voy a dejar, hay que prepararse para los Reyes de los infantes e infantas familiares que son los que los tienen que disfrutar.

Hasta el lunes, que ya, se supone será un día… normal.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España