No hay otra forma de expresarlo ante el nuevo terremoto de Méjico, el país hermano. El centro de país ha sido afectado y entre todo el horror, la muerte de 22 niños al caérseles la escuela encima es el súmmum del dolor. El total de muertos va camino de los trescientos y lo peor, es que esto puede no haber terminado. Repito, dolor y recuerdo para mis amigos mejicanos. Afortunadamente la zona donde está mi hijo, esto, aunque sea algo egoísta y personal, reconforta; no ha sufrido daños.

En este desastrado país estamos sufriendo las consecuencias de una clase política totalmente impresentable. Ayer, el que algunos llamaban, ilusamente, ‘frente constitucionalista’ nos dio otra prueba de ineptitud y egoísmo. Los sicarios de don Pedro Sánchez, antepusieron, una vez más, las ansias de su señor NoNo de sentar a su mujer en la Moncloa, a las necesidades del país. Al menos esto puede servir para que cada vez los conozcamos más.

También estamos pagando, y muy caro, esa autoprotección, la inmunidad e impunidad, que ellos se han dado con el aforamiento. Si miramos con un mínimo de cuidado, vemos que se puede llevar al trullo a los cuatro chalados de las manifestaciones, a los exaltados de boquilla y a los que se desmanden públicamente. A los que están organizando todo el embrollo, no se les puede ni tocar, a lo más que se les puede acercar la ley es a bloquearles las tarjetas que tienen para gastar… con dinero de los ciudadanos. Esto no lo dicen ninguno de los encartados, ni los ofensores ni los ofendidos, porque… ninguno se quiere quitar ese escudo protector que les permite hacer lo que les venga en gana.

Así, mientras la GC detiene a doce ¿altos cargos? de la Generalitat, el impresentable diputado de apropiado apellido, Rufián, puede permitirse todo tipo de desmanes en sede parlamentaria, o los de Podemos, cuyo jefe don Pablo ya dijo que había que liberalizar que cualquier ciudadano pudiera portar armas, ahora anda entretenido en “dar libertad a los menores para cambiar de sexo”, cosa de urgencia e importancia fundamental en estos momentos.

Incluso en asuntos de deporte, salen a la luz guarradas. El ex presidente del Barça, Gaspart, y el del Atlético de Madrid, Cerezo, presionaron a un ministro para que dejara al tal Villar (que sigue en su puesto de Amo del Fútbol, ni eso se le puede quitar) hacer lo que le viniera en gana. Está grabado, pero, ¡ay!, valdrá poco, habrá alguna ley que impida que sirva para algo.

En la Cortijá está demostrado que “la Junta diseñó un concurso a la medida de la mina de la hija de Chaves”. ¡Bueno!, ¿y qué? Esto lo hacen todos los días, llevan décadas y no pasa nada.

Todas estas cosas pasan y a todas se les busca un arreglo “políticamente correcto” para que los sinvergüenzas puedan vivir tranquilos y gastarse lo esquilmado sin problemas.

Otra cosa es si quien tiene un problema es un ciudadano de a pie, entones, el problema se convierte en problemón. Le está pasando a una ciudadana, doña Juana, que tiene problemas para demostrar… ¡que está viva! Es de Sevilla, pero en Málaga enterraron a alguien con sus datos y la administración la ha enterrado a ella. Que pasaría si esto le hubiera pasado a algunos de nuestros “líderes”. Seguro que solucionado en 10 minutos, pero a doña Juana…

Hasta mañana.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España