Ayer empezamos a navegar hasta que llegamos a Kalocsa donde nos bajamos. Fuimos al pueblo, la verdad no me apetecía ir a la estepa a ver correr a los caballos, ya no estoy para espectáculos semi-circenses.

El pueblo es eso, un pueblo húngaro, pequeño, aburrido y pobre. Si esto es ahora así, no quiero imaginarme como sería hace unas décadas cuando los que mandaban aquí eran los subditos de aquel Moscú.

En realidad hay poco que contar, e incluso poco que fotografiar. Por eso, las imágenes son del barco, del atraque y una de una finca que se veía desde el barco al pasar. Poca cosa, pero es que el asunto no daba para más.

Tras esto, volvimos sobre nuestros náuticos pasos y enfilamos hacia Budapest, donde ya hoy nos van a dejar todo el día por aquí, y donde estoy seguro vamos a tener más ambiente.

Desde luego este tipo de viajes son para relajarte, y para que quede claro, no aconsejo que nadie traiga ningún niño, porque para los infantes, esto puede ser tremendamente aburrido, ya que no hay distracciones para ellos.

Hasta mañana         Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España