La de lo que acaba de pasar es constatar que todo sigue igual, cuando no peor. Por ahí fuera, los bestias del ISIS están encantados con los sucesos de Barcelona y demuestran que ellos y su religión siguen anclados en los siglos XIV, XV o XVI, ya que piden;  “venganza por la Inquisición”. ¿Quién se acuerda ya de la Inquisición?

Aquí, los catalanistas se reparten medallas entre ellos, y se les olvida que la policía belga los alertó, a los homenajeados Mossos, sobre el imán de Ripoll, ese al que un juez consideró que 120 kilos de droga era un delito “no grave”.

Eso sí, están muy preocupados porque los Reyes hayan salido besando niños, aunque la Casa del Rey los ha callado al demostrar que pidieron, “permiso expreso” a los niños heridos. Está claro, si no hay más imbéciles en las alturas de la Generalitat es porque no caben.

Por nuestra Junta, a la noticia terrible de la parturienta muerta por el ascensor, ahora se suma la tribulación de saber que se podía haber evitado. Los trabajadores habían denunciado el mal funcionamiento del cacharro asesino, llegando incluso a la Inspección de Trabajo. Naturalmente la Gerencia del hospital también recibió sus quejas, de ellas, seis por escrito, pero la gerente de entonces, doña María Dolores Alguacil, no les hizo ni puñetero caso. Por lo bien que lo estaba haciendo, la Junta la ascendió a Directora General de Asistencia Sanitaria de la Consejería de Salud. En su puesto nombraron a doña Silvia Calzón “para dirigir el Hospital de Valme y el Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla, que incluye también el hospital del Tomillar y otros centros…”, y esta, visto lo bien que le había ido a su antecesora, hizo lo mismo, pasarse las quejas por las bajeras.

Con estos mimbres, no extraña que el cesto del SAS de la Junta funcione como funciona. Yo estoy esperando cita para un especialista desde Noviembre del año pasado, y hasta ahora ni flores. Menos mal, que era para algo sólo potencialmente peligroso aunque no grave, (lo que atendí por la privada). Menos mal que no era para nada fatídico, pues si lo fuera ya estaría criando jaramagos hace tiempo.

Pobres las criaturas que no tienen posibilidades de buscarse la vida, están encadenados. Mientras, lo mismo que en Cataluña, la Junta se dedica a repartir medallas entre los suyos y las suyas.

En Málaga, dos noticias destacan. La primera es sorprendente y esperanzadora; Meteorología dice que va a llover el lunes. Ya ni nos lo creemos, aunque esta, “activa una vigilancia especial ante el riesgo de fuertes precipitaciones en Málaga”.

La otra es preocupante; “El Obispado opina que el coro de la Catedral es «un obstáculo» para el culto en el templo”. Parece el primer paso para cargarse una joya del Patrimonio. Lo mismo se lo venden a un hotel o a una discoteca.

Me voy, con una última muestra de la gilipollez actual, esta vez, protagonizada por una de esas nuevas estrellas mediáticas del país; “Dabiz Muñoz aliña sus ensaladas con hormigas vivas”. Seguro que hay una serie de imbéciles que van en tropel a comerse estas cosas.

Esta civilización va para atrás.

Hasta mañana.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España