Esto del verano deslocalizado tiene sus alicientes, especialmente cuando te pillan en campaña de despiste por parte de los partidos políticos.

Como en ese campo la única incógnita es saber hasta que punto don Mariano va a poner de los nervios a sus contrarios y a los suyos, o cuando a don Pedro le va a dar el ataque de nervios definitivo, o la apoplejía final, la verdad es que no hay mucho que observar. Por esto, los ratillos frente a la tele te hacen zapear más de la cuenta y notas cosas a las que hasta ahora no habías prestado atención.

Gracias a eso he visto que estamos en una nueva Edad. Ya hubo la del Bronce, la del Hierro, la Media, la Moderna, etc… pero ahora, al menos en este país, creo que estamos en la Edad del Gilitonteo (por ser fino y educado).

He constatado por ejemplo, que ya no se ven “programas de televisión”, se ven Talents Shows, First Dates, y cosas así. Asimismo, las ondas hertzianas están llenas de gentes con actividades extrañas, que hacen cosas, y por lo visto cobran por ellas, de difícil explicación. Así, los coachers, los que se dedican al coaching, se han convertido en imprescindibles, y se da el caso de que la aparición de una de estas extrañas actividades, o ¿trabajos?, dan origen a otros. Por ejemplo, la aparición de tendencers, los que marcan las tendencias, ahora necesitan a otros, a lo que inmediatamente se ha puesto a buscar esa bella presentadora cuyo único mérito laboral fue conquistar al pelotero de moda, y que ahora es lideresa en pantallas, sin haber tenido otro mérito añadido. Esta señorita, visto el filón de los tendencers, ha puesto en pantalla un programa para convertir a unos bloggers en influencers y así ir un paso más allá. Después habrá que hacer cursillos de todas estas cosas, pero de eso ya se encargaran los sindicatos, eso sí, debidamente subvencionados.

Todo esto, hasta ahora, a mí me la traía al pairo, la insulsa vida de esas gentes del pelotazo pseudo intelectual, de esos que argumentan “en base a” las opiniones o libros de presuntos gurús de la moda o del cyber espacio, me dejaban frio, pero, ¡ay!, es que han empezado a tocar mi fibra sensible.

Tras el brutal ataque al sagrado gin tonic de toda la vida, en esa ola de gilipollez total que hemos sufrido, donde a la venturosa bebida se le echaban hasta pepinos y cualquier fruta que se terciara, o cualquier pelotilla que se hundiera, ahora me entero que la van a emprender con el güisqui.

¿Y esto, a que viene? Pues viene a que lo han determinado, nada menos que… los mixing másters que han decidido cargarse el kiosco gracias al mixer del güisqui. Estos nuevos profetas, ahora llamados “mixers del güisqui” han decidido por todos nosotros, que al agua de fuego de toda la vida hay que echarle cosas raras… para poder cobrarlas a millón.

¡Dios mío! Cualquier día sale un iluminado que quiere hacer malabares con el Machaco de toda “nuestra” vida y seguro que habrá una panda de gilipuertas que se apunte a ello.

Como veis, hay temas en los que cada vez soy más intransigente, pero es que lo del gin tónic fue…  No me he repuesto aun del ataque 

Hasta mañana         Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España