Por primero vez parece, sólo parece, que una mujer, doña Jílary, va a optar a la presidencia del Imperio. Desde luego, mejor que su oponente, el descerebrado don Donald, es, así que suerte señora. Por cierto, que otra dama, o damita, de por allá, doña Malia Obama, para nosotros la Obamita, le ha descubierto un nuevo término a nuestros estudiantes; el gap year. Es tomarse un año sabático antes de ir a la universidad. Lo malo es que aquí hay quien lleva décadas sabáticas antes de ponerse a estudiar… aunque estén matriculados.

Por esa parte que era antes España pero en la que ahora, simplemente por querer ver un partido de la selección, te pueden echar puntos de sutura, andan otra vez a la gresca. Los CUPeros con la del flequillo cortada a hachazos a la cabeza, traen de ídem al Presidente Que Pasaba por Allí.

En el entretanto, por si acaso, los de UGT y CC OO, que todavía no saben quién les va a pagar, amenazan con fabricar movilizaciones. Es para hacer méritos antes de las elecciones y poder vender sus servicios al poder.

Lo que trae al amado pueblo encalabrinado, es la entrada en prisión del chico de la tarjeta falsa. Vamos a aclararnos, si cuando cometió el delito, hubiera cumplido su pena, nada se podría argumentar, pero ¿ahora? Nadie, ninguno de nosotros, nos acordamos, a veces conscientemente, de los patinazos que dimos hace unos años, pero la inJusticia española que demuestra ser la más ciega del mundo… para algunos, aplica su ley cuando le viene bien. Para más inri, 6 años por 76 euros es difícilmente compaginable con los millones que se han llevado otros y que ni siquiera los han hecho pasar por un calabozo de comisaria.

Para ayudar a que esa justicia de un paso más hacia el estalinísmo funcional, doña Carmena va a utilizar a los vecinos del distrito Centro de Madrid, como ‘inspectores habituales de bares y restaurantes’. Ya queda menos para el comisario de edificio. Aquí en Málaga es diferente, aquí, ponga un concejal en su vida y vivirá feliz en su restaurante.

Terminando. La Junta no tiene profes para dar los ‘nuevos’ cursos de formación. De llamar a los antiguos mejor no hablar.

Y en Málaga, se piden expertos a Huelva, para luchar contra los tigres, los mosquitos. Menos mal, que por lo menos no se han planeados un viaje a Wisconsin para hablar de esto, como es habitual.

Finalmente, dicen, cuentan, aseguran, etc…, que se han acabado las entradas gratis en la Malagueta. ¿La verdad? No me lo creo.

Me voy, tengo que visitar a los súbditos de don Montoro.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España