No sé cómo lo hemos conseguido, pero la vida diaria es una continua lucha, incluso para los que como jubiletas sólo aspiramos a una muerte civil que nos deje tranquilos de papeles.

Lo digo porque he echado esta mañana en intentar aclarar con ese monstruo llamado AEAT (para los no iniciados, solamente Hacienda, para los cabreados, la finca de don Montoro). Y no es que yo les deba nada, sino que se traen un ligero follón con mis papeles que ya hace que lleve luchando con el problema desde hace varios meses. Para los que os pase algo parecido, cuando llaméis a Cita Previa por teléfono, no os creáis que con eso está resuelto, por lo visto, siempre te dan cita para un departamento que no tiene nada que ver con lo tuyo, lo que parece presuponer que tú, ingenuo contribuyente, te tienes que saber el organigrama interno y la distribución de funciones de toda la administración. En fin, ¿a qué viene todo esto? Simplemente a un ligero desahogo, tras mi peregrinación a la Delegación de Torroles, a la que no pertenezco desde el 96, pero que aún se interfiere en mis asuntos, y en explicar por qué no he tenido tiempo de desparramarme leyendo periódicos o escuchando medios acústicos.

Sin embargo, temprano, antes de zambullirme en mis asuntos, me enteré en la tele de un (otro) nuevo término de actualidad; el glamping.

Antes la gente aguerrida y sin demasiados caudales, echaba las vacaciones de camping, pero ahora, se ha puesto de moda que eso sea también algo glamuroso, de ahí el término; glamour+camping=glamping. Esto es, decir que se ha estado en contacto con la naturaleza, pero con camas balinesas, piscinas infinitas, champán en la cama y demás símbolos de un nuevo modo de vivir y de demostrar que no se es un tieso de los antiguos.

Como esto siga así, voy a tener que añadir a mis diccionarios, otro nuevo, el Diccionario de Nuevas Acepciones Progres. Todo sea por estar al día, que eso Hacienda no lo mira.

Manifa Ucrania

Manifa Ucrania

Como voy tarde, tendré que dejarlo, pero no me resisto a poner una imagen de la manifa de ayer. Fue una demostración totalmente inusual. Para empezar, era de ucranianos, quizás por eso le echaron valor y se manifestaron en agosto, en domingo y a las tres de la tarde (con la fresquita). Para ser más originales aún, la manifestación no era reivindicativa, coreaban “Gracias España por vuestro apoyo” y no pedían nada más. Me quedé a cuadritos, no estoy acostumbrado a que nadie dé las gracias, así por las buenas, y mucho menos a España.

Así es mi plaza, cada día una sorpresa, mañana más.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España