Un angelito del cielo como Goebbels, dijo aquello; una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Aunque el tío no fuera de fiar, en esto acertó. Y eso está pasando aquí, hace ya tiempo.

Lo digo porque estoy hasta el moño de oír hablar de “gobierno progresista, progresía social, progresía cultural, etc.”, siempre aplicados a las mismas gentes. Como para estas cosas siempre me gusta ir a la fuente, casi siempre, el diccionario de la RAE, lo he mirado y allí dice lo siguiente; Progreso=mejora, adelanto, en especial referido al adelanto cultural y técnico de una sociedad. Y curiosamente si comparas la definición con los logros, mejoras y adelantos culturales que enarbolan todos esos que se dicen progresistas, el asunto no cuadra ni a martillazos.

Soy de los que piensan que eso de las etiquetas de derechas, izquierdas y similares no hay por dónde cogerlo, que un país lo que necesita son buenos administradores, algo así como en una gran comunidad donde el dinero que se recaude sirva para arreglar los problemas de todos, y que para eso no hacen falta dogmas ni libros rojos. Por eso, a ver si algún día, alguno de esos comentaristas tan sesudos, tan listos y tan esclarecidos, cuenta porqué, a una reunión con Podemos, IU y arrejuntados, el PSOE (y los comentaristas) le llaman una coalición de progreso, cuando estos a lo que aspiran es, simplemente, a tomar el poder y repartirse el país a su gusto, siempre sin explicar qué piensan hacer con los discrepantes cuando ellos tomen los resortes de poder, o donde van a poner el gulag.

Por lo demás, siguen saliendo las diferencias en la vara de medir. Ahora van a pedir a don  Chaves y don Griñán, qué, si les parece bien, se presenten a declarar, también si les place,  el 16 de marzo por el asuntillo ese de los Eres. Si fueran de otro partido menos “progresista”, ya estarían en el talego.

Por el contrario, la UGT velando por la limpieza moral de los trabajadores, está pidiendo cárcel para el currante que destapó la estafa de los cursos en Andalucía. Es una delicada forma de demostrar su amor a la verdad y su honradez.

Y otra muestra de igualdad a la española. Cuatro majaras se reúnen en su pueblo y nombran a un presidente de gobierno “persona non grata” sin el menor problema, pero la Junta, tiene que pedir a una flamenca desencarcelada, que devuelva la Medalla de  Andalucía… si le viene bien.

En Málaga, dicen que hay un principio de acuerdo en el asunto Huelgasa, pero que el comité, “tiene que pedir la ratificación en asamblea”. Es curioso, un comité que sólo tiene facultades para decir que no, pero que para aceptar algo, lo tiene que preguntar. Qué cosas se oyen.

En fin, esperemos qué, ahora que han vuelto a darles todo, incluida esa inexplicable paga “de productividad”, nos perdonen al pueblo de Málaga y a sus visitantes, y se dignen volver a medio limpiar la ciudad.

Hasta mañana.                          Pepeprado

Written by Pepeprado