Seguiré sin hablar de políticos, ya hay demasiados de ellos que tienen a sus voceros pagados para cantar sus excelencias y poner a parir a sus contrincantes. Hoy me voy a relajar a base de chorradas.

Empecemos por el principio. La casa grande de los espías españoles, el CNI, se baja al mundo de los humanos y nos advierte que, “WhatsApp está plagado de fallos de seguridad”. Particularmente creo que quien ponga algo secreto en el Güasap es que está para encerrarlo. Pero, bueno, hay gente para todo.

Hablemos ahora de chorizos. Hoy los internautas y los media presuntamente serios, están revolucionados porque un chef inglés le echó chorizo a una paella. Parece mentira que semejante chorrada merezca siquiera una línea de atención. Esto da una idea del nivel cerebral de la tribu, que admite toda clase de asesinatos, violaciones y secuestros sin pestañear y sin embargo se ofende y echa las patas al aire por esto. Para llorar.

Ya que hemos empezado a hablar de chorizos, hay uno, el director de la TV de Andorra, que ha sido también estrella (pero menos) en los medios; les blanqueó el botín a los pujolines. Claro que eso “indigna” menos, lo gordo de los chorizos, es lo de la paella.

Dentro de estos desbarajustes, no sorprende que el padre de la señorita desaparecida en el norte, haya contratado como publicista y asesor ¿? al “gurú electoral de Pedro Sánchez”, seguramente por el evidente éxito que este ha tenido, aunque llama la atención que hasta para tener a alguien perdido haga falta tener representante.

Por este desvarío generalizado, es normal que esto afecte a los nombres. Los que nos llamamos Pepe, Paco, Manolo o cosas así, empezamos a ser ya rara avis en esta sociedad. Tras la explosión de Kevins, Ivanes, Joans, Sashas, Shakis,  y demás pioneros en estas innovaciones nominativas, la cosa se tuvo que afinar. Ahora lo indispensable es poner equis y/o kas en el nombre. Así, llegaron los Iker, los Xavis, los Koldos, o los Karims, que ya han desbordado sus fronteras naturales y se han desparramado por todo el territorio. Para estar al día, muchas de las féminas de una cierta edad, a las que ahora, cambiarse el nombre les resulta complicado, lo que hacen es “modernizarlo”. Por ejemplo, cada día hay menos Anas, que se convierten en Annas, las Isabeles se convierten en Elisabets, las Cristinas en Kristinas, las Claras en Klaras, y así cada cual a su particular avío y neo estética progresista.

Por tanto, van a conseguir que por el principio de acción y reacción, ya mismo, llamarse Pepe, Paco, Manolo, Ana, o Maribel, va a ser considerado exótico… y hasta puede que esos nombres se pongan de moda. Todo es esperar.

Dejo las chorradas sin importancia, y me despido con las importantes, en una el fiscal, a un fulano que metió a un bebé en una bolsa de plástico y lo tiró al pantano, le pide 20 años de prisión. Esto, se lo rebajaran. Después con los cursos de macramé en la cárcel y la promesa formal de que va a ser bueno, se quedará en un par de años… Para llorar.

En Málaga, que tiene el dudoso honor de ser “la segunda provincia española donde más sube el paro en septiembre”, el alcalde está enmarañado con los metros, los tranvías, los metrobuses, y las cuadrigas. Lo normal, vamos.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España