En Venezuela, el Maúro sigue matando manifestantes; ya lleva 75 víctimas. Mientras, en un video de esos que él publica, le da las gracias “al amigo Zapatero, que nos ayuda cada día”. Este ciudadano, nacido en el Estado Español, y no en ninguno de los Països Catalans, como parece preocupar a los institutos de enseñanza (ya hablaremos) baleares, debería dar alguna de los explicación sobre su cooperación a que sigan matando manifestantes.

Aunque bastante tiene su partido con lidiar con lo que tiene en casa; explicar en la UE las alegrías de don Pedro; declaraciones de doña Parlón, que quiere que Europa o la ONU ampare a Cataluña “frente a España”; declaraciones de sus féminas deslenguadas, incluidas comandantes retiradas que acostumbran a confundir explicaciones con insultos, o ¡mira qué bien!, explicar cómo tras cargarse al presidente de Murcia, que ellos han echado solamente por estar imputado en una operación, “coloca” a doña Ana Belén Castejón como alcaldesa de Cartagena gracias al voto de un condenado por prevaricación, corrupción y algunas cosillas más. Mientras, doña Susana sigue regalando pasta, la de todos; “Susana Díaz anuncia que la renta mínima de inserción estará en enero en Andalucía”. De ponerse a currar, nada de nada.

Frente a esto, viene lo realmente importante, porque es lo que produce estas consecuencias; los datos de la Selectividad de este año.

Todos los datos son terribles. Naturalmente, los que mandan echan la culpa a “la improvisación y los cambios”, pero el mal es más profundo. Lo cierto es que cada año, a pesar de la relajación de las exigencia en todas las materias, hay “más suspensos y peores notas”, es decir, “vamos  a peor”.

Como un faro que demuestra a lo que ha llegado la enseñanza, la asignatura que más ha caído (en relación con el año pasado, que ya estaba por los suelos) ha sido… la asignatura de Historia de España. Ha tenido un 46% de ‘no aptos’, y ha duplicado los suspensos del año pasado. Es el desprecio que han cultivado nuestros dirigentes.

En realidad, mirando la tabla, casi todas las asignaturas, una a una., han bajado el nivel de aprobados, y solo se han (simplemente) mantenido con respecto a 2016, las de Geografía, y las lenguas extranjeras, inglés, francés o alemán. Es quizás una consecuencia de que los estudiantes quieren saber a dónde marcharse y poder hablar cuando lleguen a su destino a buscar trabajo… aunque sea de camareros.

Tristemente mientras en Cataluña, por ejemplo, sale una manifestación ¿animalista, o de animales?) pidiendo no se ordeñe a las vacas, por estos resultados, nadie parece preocuparse. Políticos y políticas, están más preocupados por atraerse a rectores universitarios a sus abrevaderos, que por intentar que los púberes tengan una buena formación.

Eso sí, en Galicia han detenido a cinco alumnos que hackeaban las cuentas de correo de los profesores. Cuando salgan,  a estos que los hagan ministros; están sobradamente preparados… para lo que se estila.

De Málaga, mejor lo dejo, solo se habla de los fuegos de San Juan. Esperemos no terminemos como en Portugal. Mi plaza ocupada con la exposición de Sebastiao Salgado.

Hasta el lunes.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España