Hoy es mejor no hablar de cosas intrascendentes; las trumpadas, la visita de Macri, si Rajoy y Puigdemont son amiguitos, qué le puede pasar a Urdangarín, ni siquiera de si el interventor general de la Junta puede estar liado en lo del caso Aznalcóllar o de si Colau prefiere el urdú al castellano. Tampoco es importante, porque pasa siempre, que la mafia estibadora hable de huelga, o cosas así.

Lo realmente importantes es esto. ¿Os acordáis del salvaje aquél, que se tiraba a los tobillos de una señora y la dejaba tirada muestras su amigo lo grababa? Pues bien, este salvaje, de nombre Mario García Montealegre, y su colaborador a la cámara, Álvaro Granjea, no son “héroes de un solo día”. Estas dos bestias, esto lo hacen de forma habitual, siempre con mujeres como víctimas, y por simple diversión. Cada día salen más mujeres que los han sufrido, pero… estos dos, que bien podrían ser del mismo tipo humano que los cachorros del ISIS, siguen en la calle. La Justicia, esa que tan rápida es para castigar otras cosas, se la coge con papel de fumar para actuar en esto. Mientras, puede haber futuras víctimas en la calle. Por ahora, la Fiscalía pide para él Bestia Mayor, en un único juicio, 3 años de prisión y 45.000 euros de multa.  Sabiendo como funcionan estos asuntos, al final se le quedará en una reprimenda y una multa de cuarenta euros. Y que sus víctimas pasadas y futuras los vean seguir en la calle disfrutando de sus “hazañas”. De esto no se preocupa ningún partido político ni ningún sindicato, lo más que puede que hagan, es ficharlo por su “popularidad” y colocarlos en algún parlamento o alcaldía.

Para intentar quitarnos el mal sabor de boca de este asunto, hablaré de otro más cercano, sobre todo a mí.

Hay en SUR un artículo que se pregunta; “Gin-tonic, ¿moda o cultura?”. Yo se lo respondo raudo. Para los amantes del GT de toda la vida, es parte de nuestra cultura gastronómica y de nuestros sabores tradicionales (Larios, Hielo y Tónica). Aúna cultura, tradición y es un gustazo de los que no se debería  prescindir. Con mi respeto para otros bebercios más o menos tradicionales, es el acompañamiento y culminación perfecta a un buen yantar.

Para los arribistas de última hora, los seguidores de “lo último que se lleva”, y los directamente giliváinas que se apuntan a lo que digan los tendencers o los gurús de la cocina del momento, es simplemente eso, una moda, una moda gilipuertas, pero moda pura y simple.

Por lo visto fueron Berasategui y Arzak a los que hay que “agradecer” que todos los tontos del lugar te expliquen a ti, ahora, “cómo hay que preparar un buen gin-tonic”. Estos dos, en el País vasco, se erigieron en cuna cultural del asunto y nos pusieron en el peligro de tener que mandar a algunos a donde picó el pollo con sus consejos. Allá ellos y sus seguidores, pero a los tradicionales de toda la, vida, que nos dejen en paz.

Para el final, (como en las series americanas), el chiste; “Ciudadanos pide al Consistorio que devuelva la plusvalía a quienes hayan vendido inmuebles sin beneficio”. Hay que reírse sólo al pensar en el Ayto. devolviendo dinero a la people.

Hasta mañana.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España