Lo del periodista “esfumado” es una novela… de terror. Arabia Saudí da otra versión; “que se le fue la mano a alguno de sus funcionarios”, pero no explica que pintaba un forense entre el “equipo” que mandó a Turquía para convencer al ahora muerto. Doña Anguelita les ha paralizado la venta de armas, cosa que para ella es fácil, porque tiene muchos más clientes, entre ellos España. Otros que navegan por aguas turbulentas son los ingleses, que ahora le piden a doña Tere otro referéndum, sin caer en la cuenta que lo iban  volver a perder, porque lo piden los ciudadanos de las ciudades, y los que echaron UK de Europa fueron los habitantes del campo. En fin, allá ellos.

Este finde Málaga ha sido portada de telediarios y noticieros, cosa rara, aunque para seguir la tradición, lo ha sido por noticias negativas, las provocadas por las trombas de agua que nos han caído, casi 400 litros por metro cuadrado, que al menos, dicen han servido para llenar los embalses. La nota más triste es que ha costado la vida a don José Gil, un bombero de 47 que deja mujer y dos hijos, que se ahogó cuando estaba ayudando. DeP, don José y ánimos a la familia..

Ahora, lo de los adjetivos. El español, es un idioma rico en ellos, pero nuestros políticos y algunos conciudadanos, nos están dejando cortos. Esos de, increíble, sorprendente, tremendo, asombroso, y ¿por qué no?, prodigioso, extraordinario, etc., se quedan, eso, cortos ante algunos de los titulares que vemos estos tiempos, y también en esos titulares que nunca salen en los medios, por ejemplo los embargos que la señora juez le ha hecho a la exministra señora Magdalena Álvarez, que al pertenecer a “la pomada” del régimen se silencia oportunamente.

Qué ponerle si no, por este apremio en “crear” nuevos votantes; “Sánchez quiere reducir de un año a tres meses el plazo para nacionalizar a los inmigrantes”, (ya mismo los nacionaliza directamente en la patera), o estas muestras de desprecio hacia el común de los españoles, que hablan de las nuevas formas de cogobernar.

Así, don Urkullo para trabajar en un borrador sobre los presos, le pide la opinión y trabaja con los familiares de etarras. Eso sí, para negociar los presupuestos, habla con el Presidente sin Cartera, señor Iglesias, quien, tras haber echado la tarde con el preso Junqueras, habló 4 horas, lo que es mucho hablar, con el Puchmamón, que le ha ¿ordenado? ir a Waterloo a verle, que él le concede audiencia.

Que decir sobre el fregado que han montado los jueces del Supremo, que por lo visto se comunican poco entre ellos a la hora de legislar, o, el montaje del ministro señor Duque que se compró dos viviendas de lujo, y para pagar más impuestos, creó una sociedad, o al menos eso es lo que él dice (habrá que pedirle la dirección de su asesor fiscal). Ahora lo mismo pide que le devuelvan dinero.

Para las que faltan esos adjetivos y los ya caducos se quedan cortos,  y para las que habría que crear algunos nuevos, son las ministras luxury. Por un lado, la señora Calvo (¿o Calva?), está brujuleando para “para anular garantías judiciales a los hombres en violencia de género”, aunque esto no nos puede sorprender a nosotros los andaluces, porque la ley andaluza de ¿Igualdad?, ya establece; “que sólo los hombres pueden ser acosadores sexuales”. De la “otra” ministra, la señora Celáa, mejor no hablar, cada intervención es una nueva petición de nuevos adjetivos. Claro que en Andalucía, tenemos figuras impagables, como la misma señora Susana, o el inefable señor Juanma Moreno, que a estas alturas de la película, “acusa al PSOE de intoxicar con las «fake encuestas»”. ¿Hasta ahora no se había dado cuenta? Pues vaya un lumbreras para opositar a Presidente.

También es difícil adjetivar este titular; “Alejandro Sanz ofrece su apoyo a la candidatura de Teddy Bautista en las elecciones de la SGAE”, es decir, apuesta por un condenado y reconocido extorsionador, Él sabrá su porqué.

Para no faltar, en Málaga son asimismo necesarios nuevos adjetivos, por ejemplo para explicar que el director deportivo del equipo de la ciudad ¿señor? J.L. Pérez Caminero, acepte que el formó parte de una trama dedicada a blanquear capital “procedente del narcotráfico”, y el club ni se inmute.

Es por esto, por lo que a veces me veo escaso de adjetivos para esos personajes y esas actuaciones. Lo malo es que si siquiera he tocado que clase de los que necesitaría para hablar de las tramas de los EREs, los Cursos, los asiduos a puticlubs, etc… y me van a hacer falta, porque parece, sólo parece, que con la nueva juez puede que se terminen “algunos” de estos juicios. Habrá que ir buscando esos nuevos adjetivos, o, ¿inventándolos?

Hasta mañana.                    Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España