Como hoy ando más ocupado de lo habitual, no me voy a inyectar catalanismo en vena que es lo que ofrecen todos los noticieros.

Prefiero hablar de algo que parece importar poco pero que creo es la raíz del problema; el sistema educativo. El nuestro.

Digan lo que digan “todos” los que mandan, han mandado y desgraciadamente, mandarán, no hemos conseguido tener un sistema educativo que valga un duro. El que hay, por decirlo finamente, es poco efectivo. O mejor hablemos de los muchos sistemas, porque cada cual tiene uno propio, porque lo han dejado.

Estos días he ido viendo noticias que demuestran que bien, bien, no se está haciendo. Dejando aparte el tradicional vapuleo que nos da cada año el informe Pisa, en uno de estos reportajes, nos cuentan que una gran cantidad de jóvenes, esos que tienen que sacar el futuro adelante, no están por la labor; El 35% de los jóvenes españoles no tiene la FP ni el Bachillerato, el doble que en la OCDE”.

Encima otro detalle sorprendente (también lo dice la OCDE), hablan de “la brecha de género en carreras tecnológicas”. Es decir, que Matemáticas, Ingenierías, etc… parece son deficitarias en féminas. La pregunta es; ¿por qué? Porque, que yo sepa, a todas las carreras se accede por la nota, y esa es personal e intransferible  y no distingue de géneros. Entonces, a lo que parece es que son las propias féminas las que no gustan de estas carreras, y eso, no tengo ni idea de cómo se arregla el asunto, aunque seguro que habrá alguno de esos expertos, que sepan quién tiene la culpa, por ejemplo, don Rajoy que en estos tiempos es pim,pam,pum al que van todas las culpas.

Encima, para terminar de empañar el cuadro, hay otra noticia que estudia el asunto y deduce que El 36,8% de los universitarios está sobrecualificados”. Con esto, el lío está completo. El panorama es, que hay un 35% que no quiere pegar palo al agua; de los que sí se lo curran, las damas andan algo descolocadas en alguna carreras, y encima los que salen con la carrera (o carreras) venturosamente terminadas, están sobrecualificados, es decir, saben más de la cuenta, aunque… todos terminen de mileuristas en el mejor de los casos, o haciendo la maleta.

Ahora, que venga el político de turno, naturalmente apoyado en el “experto” pertinente y nos cuente que lo estamos haciendo de dulce…. Y nosotros nos lo tenemos que creer. ¡Una leche!

En cambio, o a cambio, uno de los negocios que marcha viento en popa es el de los tatuajes. Seguro que ese 35% que ni estudia ni trabaja, sí va al tatuador regularmente para parecerse a sus ídolos deportivos, esos que les venden camisetas a millón, o simplemente para poder ir a las teles cutres a pasear sus vergüenzas. Ahora, nos enteramos que la cosa va a tener consecuencia, van a ser clientes de la Seguridad Social en el futuro, hayan cotizado o no; “La tinta de los tatuajes afecta al sistema inmune.” Se meten en el cuerpo, níquel, cromo o cobalto (algunos de los posibles tóxicos inyectados) o cualquier otra cosa rara, para ser guays. Después, al ambulatorio, porque eso no tiene  cobertura sanitaria ni garantías, pero el Estado, ese que pagamos entre todos, es muuu güeno.

Lo dicho, lo estamos haciendo de dulce.

Hasta mañana.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España