Aparte de haberle echado un somero repaso a lo que dicen los periódicos, hoy estoy todavía sorprendido por una noticia de anoche en un telediario.

Contaba esta que por fin habían trincado, creo que en Madrid, a una peligrosa banda que cometía atracos a todo trapo. Decían qué, en aproximadamente un mes y algo, salían casi a asalto diario a bancos y tiendas de móviles. Todos extremadamente violentos y que para redondear su historial, no dudaban en echarle el coche encima a los policías que intentaban detenerlos, indudablemente con las más aviesas intenciones.

Hasta aquí la proto historia de mi preocupación, esta viene porque cuando por fin los pillaron, los condujeron ante el juez, y este… los puso directamente en la calle. Por lo visto, los creyó cuando le dijeron que iban a ser muy buenos y que irían a la vista cuando los llamaran.

No sé si el señor juez es discípulo directo de Teresa de Calcuta, tiene algún partido que le prohíbe condenar a sus afines o conocidos, o simplemente es que anda corto de neuronas, pero el resultado es el mismo, ha invalidado la acción de unos policías que se jugaron la vida y ha puesto en la calle a cuatro peligrosísimos delincuentes, con lo que aumenta el peligro para los ciudadanos que cumplimos las leyes por dos vías diferentes; una por la constatada peligrosidad de estos tipos, y otra por la falta de motivación que provoca en los policías en general, que indudablemente se lo van a pensar antes de poner en peligro a su mujer de ser viuda.

En el Semanal que reparten con el SUR de este pasado domingo, Pérez Reverte habla de algo parecido, recomiendo leerlo, y ayer vi en algún periódico otra noticia de una de estas prendas puestas en la calle por un juez comprensivo. Naturalmente la disculpa de los jueces es que ellos aplican las leyes que hay, pero ninguno explica porque no se adecúan esas leyes para proteger a los ciudadanos, mientras sí se ponen al día todas las que afecten a algunos y algunas en particular. Así estamos en esto, tampoco a ninguno de esos políticos que luchan por su parcelita de poder parece interesarles…, y en esas estamos.

Por lo demás, siguen los “aficionados” corneados en fiestas, las diatribas políticas, y las fotos de los politiquillos de tercer nivel en fiestas y saraos para demostrar “lo cerca que están del pueblo” y así escalar puestos en su partido… ¡Anda ya!

Lo voy a dejar, siento que esto no me haya salido en plan festivalero que es lo que se estila en este tiempo de verano, pero es que hay cosas que te calientan más que el terral.

Mañana intentaré recuperar un aire más festivo y acorde a los tiempos estivales. 

Hasta mañana    

Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España