Por ahí fuera siguen las broncas. En Francia han conseguido unir las suyas, las de las protestas contra el gobierno, con las importadas gracias a la Eurocopa. Pobres, les van a dejar el país hecho unos zorros. Y en Brasil y otros sitios, más de lo mismo.

Por cierto, eso de la Eurocopa ha resultado, aquí, ser un perfecto remedio sanitario, lo dicen los periódicos; “Un 44% menos de urgencias hospitalarias si hay fútbol”. Ya lo sabe el que vaya a presuntamente gobernarnos; con futbol a todas horas se ahorra en Sanidad.

Y don Obama, ese que como ya está al final de sus días de mandato, se está despachando a gusto, ya ha reventado contra el tal Donald, que intenta cerrar los USA sólo para los que él diga. Lleva razón, pero llega tarde.

Lo de Ovidio, don Publio Ovidio Nasón, el poeta latino del Ars Amandi, viene a cuento porque que ayer, leyendo una cosa de arte (en vez de repasar encuestas o resúmenes de debates), lo citaban con unos versos que parecían estar dictados para nuestros políticos de hoy en día;

“Mira lo que prometes: ¿qué sacrificio hay en tus promesas?

En promesas cualquiera puede ser rico.”

Quizás deberían leer a estos clásicos de vez en cuando, en vez de sólo a Marx, Engels y compañía, especialmente durante periodos electorales.

Mientras, eso que llaman la vida “normal”, continúa. Un juez deja en libertad a don Mario Conde, con una fianza que para él es una fruslería, 300.000 euros, y así, ya puede disfrutar libremente de todos los millones esquilmados. Otros justicieros andan a la gresca por la imputación de la Infanta, y otros en Marbella, aspiran a lo mejor, a la impunidad por la prescripción. Lo piden para las sanciones turísticas del PP. Lo dicho, todo normal.

En la Málaga y su provincia ya hemos tocado fondo; han empapelado a un Capitán de la Guardia Civil, el de Coín, en una operación antidroga. Si esta, que era la última línea de defensa, cae, estamos perdidos.

Una cosa que deberían cuidar nuestros periódicos, son los titulares que le ponen a las noticias, porque hoy he visto este; El conductor cazado a 229 km/h llevaba un Seat Ibiza”. Creo que querían enfatizar la velocidad a la que iba el fulanito, pero les ha salido un anuncio de los Seat Ibiza. Estas cosas hay que mirarlas un poquito.

Para el final, una nota enternecedora. Esta vez a cargo de don Francisco De la Torre, que en un alarde de virtuosismo mental, “considera que una Limasa privada garantiza una mayor calidad del servicio”. Me gustaría saber cómo ha conseguido don Francisco relacionar los términos ‘Limasa, calidad y servicio’, sin que le salga sarpullido. Su partido, o mejor su familia, debería llevarlo al médico, es un buen hombre y habría que cuidarlo, porque estas cosas desmejoran mucho.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España