El primer encuentro en este año. Ya pasó la, a veces, temida Nochevieja, esa en la que es obligatorio ponerse de cenar hasta arriba y beber lo necesario para no quedar mal. Al menos ya, por eso de la edad, no me es necesario empapucharme del tirón alguno de esos programas enlatados con falsas alegrías que nos preparan las teles. En este año, todo ha sido lo habitual, y según me cuentan la Pedroche sigue sin enseñar lo único que le faltaba; su número de cuenta corriente.

Afortunadamente, la mañana de Año Nuevo, tenemos ese remanso de paz que es el concierto de Viena, ese interregno entre el ya finiquitado año anterior, y la preparación de este que se nos presenta lleno de suspense y de posibles suspensos. Este año, ha sido el primero sin los comentarios de Pérez de Arteaga, aunque ha dejado una buena escuela y un buen sustituto en Martin Llade, que lo hizo como hay que hacerlo, informando sin molestar. Con esto, encaremos con mejor cara el año 2018.

Y el año empieza que ya yá. Me sorprende una noticia del extranjero que dice; “El frío amenaza en Canadá hasta a los pingüinos”. ¡La leshe! Ya tiene que hacer un frio de coj… para que los pobres pingüinos tengan que llevar bufanda.

Por aquí tras el trámite de declarar a la lechuza común como ave del año, cosa imprescindible para echar a caminar, veo que nada ha cambiado ni parece vaya a cambiar.

Tras los desastres ocasionados por los indepes, y con sus líderes flotando por los espacios siderales de la mente, nos cuentan que ya se está preparando otro asalto al Estado. Esta vez desde Baleares donde una asociación de esas que llaman “culturales”, la Obra Cultural Balear, ya está preparando el camino. Lo malo es que lo hace como las asociaciones catalanas… recibiendo pasta en forma de subvenciones de los aparatos del poder. Esto, dicho así finamente, queda bien, pero bajándolo al plano terrenal significa que reciben el dinero de los vecinos currantes y declarantes. En la legislatura pasada ya se embolsaron unos 200.000 euros y en ese año quieren mejorar su marca.

Por lo demás, en eso que llaman política, todo sigue igual. Para empezar, ya hoy, segundo día del año, nos están bombardeando con sondeos y previsiones. ¡No nos queda nada!

Al menos, la Guardia Civil, que aunque cobran menos son los que más se lo curran,  ha trincado al animal que mató a Diana. Lo han pillado cuando iba a hacer otra barbaridad, ya ha confesado que la estranguló y mató, el cuerpo se ha encontrado y se confirma que es el de la joven, pero a pesar de todos eso y de que se sospecha que este tiene a sus espaldas varias muertes más, estoy seguro que a ‘El Chicle’, que es el afortunado mote de este angelito, después vendrá un juez conmiserativo y güeno a reventar, que lo despachará con una leve pena y lo dejarán en la calle en unos añitos, pocos, para que siga matando a placer. Dejo esto por aquello de no cabrearme.

Lo que sí es de risa es un artículo que habla del reciclaje. Dicen que ahora es una economía circular y que es la bomba de buena. Encima dicen que los beneficios económicos y sociales son la repera marinera, y que en Amsterdam, su responsable la  Directora de Innovación y Economía Circular que tiene nombre de futbolista, Mijatovic,  habla maravillas del asunto, en el que incluso se pueden crear y colocar puestos de trabajo.

Aquí, los ayuntamientos españoles dicen que ellos ya están al loro y que saben tela del telar del asunto. Me imagino que será solo en eso de crear el puesto y colocar a algún amigo, porque lo que es el asunto del reciclaje funciona como muchas cosas, fatal. Un ejemplo, mío y de esta misma mañana. Para eliminar los envases de plástico que yo sí  separo en casa, lo tengo que cargar en el coche y llevarlo al término municipal de Torremolinos, porque en el centro de Málaga no hay ningún punto de recogida. Si entráis en internet en una página del Ayto. (por cierto harto complicada) os saldrán miles de puntos de eso, pero si los intentáis comprobar, nasty de plasty. Incluso me enseñaba un punto de recogida al principio de calle Larios, en la Acera de la Marina (de chiste)… Creo que hay uno, sobrecargado siempre, al final de calle Álamos (si no lo han quitado ya)y con eso punto pelota. Como esto, todo. Cualquier reciclaje aquí en el centro es para pensárselo. Claro que en realidad esto debe ser una medida más de futuro. Como estos munícipes lo que quieren es que los habitantes de centro emigremos, ya que les estorbamos para juergas y saraos, lo hacen para darle otro palito a la burra. Seguro.

No os voy a castigar más en este primer día.

Hasta mañana           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España