Es lo que me están provocando las noticias. Preocupación porque el tontímetro nacional se está disparando. Aquí, últimamente, aparecen paridas a cuál más peregrina qué, encima, están a veces amparadas por estamentos más o menos oficiales o por instituciones también más o menos oficialistas y las más de las veces subvencionadas.

Las tonterías magnas de hoy empiezan con FACUA que se dice es una Asoc. de Consumidores y Usuarios en Acción. Estos señores dedican su tiempo a decidir que las frases «Te quiero, mamá, porque lavas mi osito de peluche cuando está sucio», o «Te quiero, mamá, porque consigues que mi pijama huela a limón» puestas en unos libros titulados ‘Te quiero, papá’ y ‘Te quiere, mamá’; “muestran un estereotipo «ofensivo hacia el papel de la mujer»”. Por tanto para estos berenjenas, ¡son ofensivas estas frases! Por lo visto, estas cosas son las que interesan a estos señores.

Otra tontería, aunque esta, dañina, es la que conforma el Ayuntamiento de Valencia, que impide que las donaciones de don Amancio Ortega a sus hospitales, valoradas en unos 30 millones de euros, se pongan en marcha. Porque ellos lo que quieren es “usarlas pero exigiendo se computen como si fueran dineros públicos”, es decir, como si los hubieran pagado ellos (¿o será que esos 30 millones van a servir para justificar algo?) Lo dice la Concejalía de Urbanismo, que es donde hay muchos listos.

Otra, está ya reiterativa, viene de Baleares, donde su afán lingüista está consiguiendo barbaridades de alto rango, tales como que no haya personal de limpieza, ese esforzado departamento que mantiene limpios los centros, a base de barrer las aulas, pasar la fregona o vaciar las papeleras. ¿Dónde está el problema? Pues en que nadie con esas aspiraciones laborales ha podido acreditar “un título en la lengua autonómica”.

Si a estas preocupaciones le sumamos las que nos dan los políticos, hay veces que podemos entrar en shock. Aquí andamos a vueltas con formar un pretendido “gobierno andaluz”, que en realidad es solo una administración de chiringuitos políticos. Y no hablemos de Cataluña, donde las chorradas están llegando a alturas astronómicas. Por ejemplo, el Dircom (que es como se llama ahora al director comercial de toda la vida), de la ANC; ha tenido una idea brillantísima; “pide convertir a los CDR en policías para «no dejar pasar fuerzas españolas». Es en realidad una buena idea, si a los chorizos los hacemos policías, se cuadran las estadísticas de robos, atracos, y demás delitos. Se irían a cero.

Estos futuros corchetes están poniendo a don Sánchez en un brete. Él quería ir a hacer un Consejo de Ministros el 21-D en olor de multitudes a Barcelona, y hasta ahora lo único claro que ha conseguido, es que les va a joder las navidades a 400 policías nacionales que van a tener que ir allí a proteger al Amado Líder. Éste en el entretanto, sigue con sus paridas. Ahora va a firmar dar más ayudas a las mujeres con discapacidad que a los hombres en la misma situación. ¿Por qué? Para ser progre y modelno.

Siguen también saliendo noticias de listos ejemplares. Ahora, el nº1 del PSOE en Santander, Pedro Casares, sale a la palestra al descubrirse que enchufó a su pareja Javier López Garrido, así, por la cara en la Universidad de Cantabria. No se conformó con estar en el tribunal que juzgaba a los aspirantes, ni en puntuarle a este todos los trabajos como el mejor de todos…siempre, sino que, además, por si acaso, falsificó dos de las tres firmas necesarias en un acta (la tercera era la suya), incluida la del decano de la Facultad de Económicas y Empresariales. Y no pasa nada.

Aquí, para que contar. Hay un informe que suspendía las cuentas de doña Susana, pero se ocultó hasta que no pasaran las elecciones.  Esto ya se está convirtiendo en casi “normal”.

Los malagueños también tenemos nuestra ración de chorradas institucionales. En un bando municipal, se prohíben en vía pública “todos los ruidos”, incluidos los de zambombas, panderetas y bombetas infantiles. Naturalmente esta exclusión de ruidos vale sólo para los ciudadanos de a pie. Los ruidos que quiera hacer el ayuntamiento, por ejemplo, tres veces diarias para encender luces, no cuentan, esos son “sagrados”.

Para terminar una noticia triste desde nuestra bella vecina, Granada. Hay dos chavales de 16 años, retenidos por la policía por abusar de una niña de 13 a la que emborracharon y llevaron al coma etílico. ¿Cómo hemos llegado a esto? Que lo contesten los padres de la Patria, esos que solo miran sus importantes ombligos.

¡Ahí! Dicen que el Hospital del Guadalhorce abre dos de sus cuatro quirófanos. Todos los aspirantes, “antes” de las elecciones, han prometido “varios hospitales” para Málaga. A ver qué pasa ahora.

Hasta mañana.                    Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España