Llevo días algo anómalos, ayer no pude estar aquí, y hoy voy tarde, pero al menos estoy.

Las noticias son las de siempre, en USA don Donald dice, y él se lo cree, que es el candidato que va a restablecer la ley y el orden”. Le ha salido muy televisivo el anuncio, pero a ver qué hace de verdad. Lo tiene fácil, porque menos que ha conseguido don Obama es difícil.

Por aquí siguen los desvaríos. Haciendo uso de esa particular forma de entender el lenguajes, nos dicen “ha dimitido” la directora general de Tráfico, doña María Seguí. Es el eterno estilo español, llamar simplemente dimisión, a lo que se hace obligadamente. Esta señora, que en sus funciones lo hacía bien, se perdió al conceder a su marido enchufes innecesarios. Nunca llegaré a comprender a los qué, cuando tienen un buen puesto, no se conforman con él, y quieren exprimir el limón hasta el final.

En el capítulo chalaneos y trapisondas, el Gobierno ha puesto el primer precio a los votos de don Oriol; 1.600 millones. Este dice que eso es, “nada de nada”, es decir, que quiere más. Seguramente se lo darán para que él los gaste en repetir que le seguimos robando.

También siguen funcionando las puertas giratorias; el exjefe de la Oficina Antifraude de Cataluña, también dimitido por no ser demasiado de fiar, ha vuelto a la judicatura. Habrá que ver la confianza que le dará a quien tenga que ser juzgado por este señor.

En la capital del país, es decir en el virreinato de doña Carmena, una vez que los chinos se han ido con todos sus proyectos, y han dejado a un grupo que hasta ahora, el único proyecto que tiene es ganar el dinero a toda velocidad y sin dar explicaciones, el Ayuntamiento se ha podido dedicar a las cosas verdaderamente importantes; “Madrid cambiará el nombre de 27 calles franquistas”. Es la manera de tirar p’alante.

En la Cortijá han “sacado adelante”, (una extraña forma de decir que lo aprueban), los cambios de leyes necesarios para que se puedan legalizar miles de casas, que hasta ahora estaban en el limbo jurídico, aunque estar, estaban.

Y en Málaga, un fulanito en Mijas, se ha quemado a lo bonzo. La originalidad de este suicida es que lo ha hecho dentro de un taxi, cosa que al taxista le ha debido hacer una gracia bárbara.

Me voy, pero para el final, fútbol. Han nombrado seleccionador, no sé si de la Roja o de la Selección Nacional, a don Julen Lopetegui. Cabe saber si este va a seguir el estilo de don Vicente, dejar que los capos manden en el vestuario y así vivir tranquilo, o los pondrá a currar, con lo que durará lo que un caramelo a la puerta de un colegio.

Por si le sirve, el tal Cicinho, siguiendo la tradición de que los niños y los borrachos son los que siempre dicen la verdad, le ha dado una pista de sus tiempos madridistas; “Los capos de los grupitos eran Guti, Salgado, Helguera, Casillas, Raúl… Y entraban en los grupos los que obedecían. Eran los líderes del grupo”, agregando que “ellos manipulaban”. Le comían la cabeza al entrenador y a la prensa. ¿Una sorpresa?

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España