Vuelvo a estar sin Internet, (no es problema mío, es de los que tocan las cosas en las calles) aunque hoy es casi una bendición, ya que desde anoche todos los medios están liados con las elecciones francesas. Hoy, por supuesto, en todas las emisoras están esos expertos que explican lo acontecido, pero como los toreros malos, toreando a toro pasado. Resultado, lo de estar sin acceso a la información, es hoy casi una bendición.

Por supuesto, entremezcladas en esas informaciones, salen los políticos de estos barrios, naturalmente apuntándose los éxitos de los que ellos opinan son sus similares, y quitándole hierro a los fracasos de los que realmente lo son. Por tanto, nada nuevo bajo el sol.

Esto no quiere decir que la batalla nacional para echarse los escándalos a la cara haya menguado. Ahora toda la artillería está lanzada sobre don Mariano, y su escudera doña Cristina, que deben ser los que más susto dan a los contrincantes porque se los quieren cargar a toda costa. Como es natural, nadie se mira la viga en ojo propio y hay misericordioso olvido hacia otros escándalos que andan tapados, y de eso en Andalucía sabemos un montón.

A mí me resulta curiosísimo que los mismos que atacan al Presidente nacional, con la acusación de que “él no podía estar ignorante”, sí “comprenden” las ignorancias de don Chaves, don Griñán y doña Susana, que por lo visto, aunque no se enteraban no tienen ninguna responsabilidad.

Por ejemplo, nadie quiere estudiar, de verdad, que es lo que pasa con nuestra Seguridad Social, aquella que antes era envidia de muchos países, y que ahora, Hacienda dice que tiene un “déficit estructural”. ¿Por qué esta voluntaria ignorancia? Simplemente porque todos, absolutamente todos los partidos tienen la culpa. La tienen desde que don Felipe González acabara con sus problemas, por ejemplo lo de los Altos Hornos de Levante, simplemente dando a todos lo que protestaran pensión a los 40 años, y desde ahí, todos, han hecho lo mismo, por ejemplo con los bancos, y con todo el sector que protestara. Es lo mismo que van a hacer ahora con los estibadores. También influye que desde que creamos todas estas autonomías y gobiernillos alternativos, con parlamentos y senados a mogollón, el número de “jubilados de oro” sin apenas tiempo cotizado, a veces solo días, y pensiones de escándalo han estado mermando las posibilidades de los que se lo curran y cotizan treinta cinco, cuarenta o cincuenta años para temer una pensión de supervivencia. Pero, esto, repito, no gusta a nadie de la pomada estudiarlo, entre otras cosas, porque si lo cortaran, estarían cortándose ellos mismos su dorado futuro. Así, un mindundi al que las circunstancias han hecho diputado o senador de alguna administración nacional o autonómica, ¿cómo va a dinamitar su pesebre futuro?

Ante esto, pongo una cita de alguien más ilustrado que yo, que me mandó algún amigo biempensante. Dice;

El presupuesto debe equilibrarse,

el Tesoro debe ser reaprovisionado,

la deuda pública debe ser disminuida,

la arrogancia de los funcionarios públicos

debe ser moderada y controlada,

y la ayuda a otros países debe eliminarse,

para que el país no vaya a la bancarrota.

La gente debe aprender nuevamente a trabajar,

en lugar de vivir a costa del Estado.

Nada más y nada menos. Repito, no lo digo yo, lo dijo don Marco Tulio Cicerón, refiriéndose a Roma, y lo dijo en el año 55 adC. ¿De verdad hemos adelantado algo en estos últimos casi 2.070 años?

Antes de irme, una nota personal. Si los bomberos, hasta ayer tenían mi respeto por sus peticiones, desde que se prestaron a que do Pablo montara su número teatral ayer en la plaza, lo han perdido del todo.

Hasta mañana.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España