Es raro que escriba en sábado, pero al estar de viaje lo hago para no perder el hilo de este. Seguramente, y si puedo, mañana domingo también pondré unas líneas para lo mismo.

He mirado la prensa, española. Pocas novedades. Lo de la presunta Justicia alemana, y si acaso, la que están liando con esas extrañas conversaciones de doña Corinna. Que nuestros borbones han sido siempre de bragueta valiente, era cosa sabida, y a este le está costando dolores de cabeza el no mantenerla abrochada. Lo malo, es qué, visto este titular; “PDeCAT, Compromís y Bildu se unen a Unidos Podemos para que el Congreso investigue al Rey Juan Carlos”, la catadura de sus atacantes me hace ser más comprensivo con don JC.I. La calidad de los enemigos es algo que condiciona la calidad del atacado, y en este caso, los atacantes son de lo peorcito de la sociedad, así que puestos a valorar, yo, prefiero al emérito… con todos sus defectos, y con sus muchas virtudes.

Aparte, la Policía acusa a los pujolines del blanqueo de 28’5 millones “durante la investigación”. La gran pregunta es; ¿Qué importancia tiene ¿esto contra él, robo de dos cremas en un súper? Pues nada, lo de las cremas sí es imperdonable, esto es solo un detallito sin importancia, especialmente en este país de locos donde hacen seleccionador “nacional” a alguien que no aparece estar muy orgulloso de ser español, y Sanidad nos asusta diciendo que hay estramonio suelto. Bueno, suelto no, envasado con las acelgas, lo que hace que mi mínimo aprecio por estas, mengue aún más, y los alegres chicos de Podemos quieren crear un; “delito leve de intimidación sexual en la calle”, algo difícil de imaginar o clasificar. Lo que sí es seguro es, que dirigirle la palabra, o simplemente mirar a una señora o señorita, esté o no, de buen ver, va a ser peligroso tela. Se van a poner de moda esos protectores visuales que les ponen a los caballos de los coches, para que solo miren hacia adelante.

La que no da tregua, es la Cortijá. Mientras los fiscales adictos “perdonan” a los de los cursos de Formación de Huelva, son a su vez acusados por la Asociación Mediterránea Anticorrupción y por la Transparencia (AMAyT), doña Susana se pone las pilas y, cómo los gallegos, “sólo por xoder” (a don Kim Yong) regala a sus funcionarios, permisos de paternidad; “10 semanas para el padre este año, 15 el que viene y 20 para ambos progenitores en 2020”. Para comparar, el resto de la masa cívica patria, se conforma en toda España con 16 semanas para la madre y cinco para el padre. ¡Toma ya!

En Málaga en una especie de justicia poética, el fulano que atizó dos martillazos y ahogó a su ex dándola por muerta, eso sí, en una muestra de modernidad con el cable del cargador del móvil, se suicidó después. La justicia está en que ella ha sobrevivido y él no. Mejor esta justicia que la de los jueces.

Lo otro, es la importancia de tener padrinos; “La Junta prorroga la concesión de los Baños del Carmen hasta que se resuelva la situación legal”. Que suerte, ¿no?

Del viaje, fotos para ilustrarlo. Ayer dejamos Viena ciudad, y de ahí pongo foto de uno de esos tejados inimaginables. Después la salida y el embarque en el Danubio que no es azul, sino verde en el mejor de los casos, cuando no marrón clarito, y finalmente una de donde estamos ahora, esta mañana, en Melk, que no es la patria del Melkadona, sino un pueblecito mínimo, donde está la abadía que inspiró a don Umberto Eco, la novela “el nombre de la Rosa”.

Esto de los cruceros fluviales es como una especie de viajar en autobús, pero por el agua. Los trayectos son cortos, las ciudades están junto a los embarcaderos, y el agua no se mueve. Por lo demás, el paisanaje marcado es una especie de IMSERSO de un pretendido más alto standing. La media de edad es mejor no calcularla porque sonrojaría., y lo que tiene de bueno, es que tú, te ves estupendamente entre los que te rodean.

Es pues, un tipo de viaje tranquilo, en que estaban incluidos hasta los pelotazos, aunque claro, no tienen Larios, pero para eso, está nuestra bodega particular. Se echan de menos a las nietas y nieto, pero en fin, creo que merece la pena uno de cuando en cuando. Para respirar tranquilidad y olvidarte de las calles de Málaga y de “su ambiente y sus olores”.

Hasta mañana         Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España