En Trumpolandia un periódico de postín publica cosas contra el Presidente y este sólo se cabrea y el periódico sigue su camino.

Aquí, la Guardia  Civil da otra muestra más de la conjura del 1-O y del uso de los datos de 56.196 personas, usándolos sin su permiso para “votar” ese día, y no pasa nada. El antes juez, y ahora servil Ministro, deja manos libres al aTorrante para que haga lo que le de la gana con los dichosos lazos. Y el Okupa de la Moncloa le promete a su “copresidente”, el señor Iglesias, que va a subir el gasto social hasta donde él le diga.

Estas son las noticias que salen aquí, y dado mi entrenamiento desde los tiempos pretéritos de ver en los periódicos y “ver” lo que falta en ellos, llego a la conclusión de que, simple y llanamente, estamos informativamente secuestrados.

Sólo salen las noticias que mandan los que mandan, que no son precisamente los que el pueblo ha votado, y las que deciden que se publiquen. Las críticas al Amo son siempre muy matizadas y usadas para servir de coartada a una presunta imparcialidad. Ejemplos los hay a patadas. Uno de los más sangrantes es la ausencia total de noticias sobre esos infames cursos qué, con el beneplácito y los dineros de la Junta de Andalucía, está promoviendo en Cádiz el podemitas alcalde, con el título y la intención de “dar clases de estimulación del clítoris”. Esto, que circula por las  redes sociales, con incluso un video de esas clases donde una señorita muestra la aplicación práctica de la teoría, en los periódicos de ámbito nacional no ha tenido, ni tiene, ninguna repercusión.

Sí se han  parado los medios de comunicación a dar altavoz “a los que protestan” contra una iniciativa reconciliadora. Dos ancianos, Germán y José, 100 y 98 años cada uno, antiguos combatientes de la batalla del Ebro en bandos diferentes, salen hablando con toda normalidad y dando por pasada aquella experiencia, pero lo que ha puesto el tema en los medios, no es este acto de reconciliación, sino las airadas quejas del señor Iglesias y sus correligionarios y correligionarias., que han saltado como tigresas a poner a los ancianos y a los promotores del video como hoja de perejil, aduciendo, ¡atentos! a que esto es “resucitar de forma falseada la Memoria Histórica”. Tampoco se habla demasiado de la vendetta en RTVE, donde para hacer sitio a los afectos, se ha defenestrado de mala manera a los profesionales, lo que hace que sus niveles de audiencia estén cayendo, pero, claro, esto a don Pablo no le importa, el habla para sus huestes, y es a estos a los que quiere mantener en pie de guerra. Como estos ejemplos de lo “no publicado” son innumerables, largándonos a cambio centenares de noticias sobre desenterramientos y actos según ellos, los columnistas, nocivos. Sencillamente se ocultan o a lo más se entierran en las últimas páginas, noticias sobre los desafueros de estos que mandan. No se habla por ejemplo de los despilfarros de don Pedro y su Choni, e incluso se disimulan los gestos “amables” para los que están dispuestos a lo que sea por medrar, por ejemplo, te enteras casi por casualidad que la SGAE ha retirado todos sus acusaciones contra Teddy Bautista y que está esperando que este se presente otra vez a las elecciones, que el ministerio de Defensa se va a cargar el empleo en Cádiz por su decisión de pacifista de salón, o que en Málaga, el juez también ha archivado el caso del PGOU sin que haya ningún responsable de los desfalcos que pague por ellos. Todo esto se hace, además con la aquiescencia o al menos con el cómplice silencio de jueces presuntamente demócratas que quizás aspiran a mejorar en su carrera. Por todo esto, repito, estamos secuestrados, y para más inri, somos nosotros los que pagamos el secuestro.

Ante esto, y en otra muestra de la falta de respuesta, el lunes empezará un nuevo curso escolar en el que hay 10.839 libros de texto diferentes para los estudiantes. Esto significa que casi cada niño de cada pueblo, estudia cosas diferentes, y naturalmente, gran cantidad de esos libros no están pensados para enseñar, sino para adoctrinar, que es algo muy diferente. Así se crea una ciudadanía obediente y sin interés por la verdad, dando a cada uno una verdad diferente… y a su medida.

En Málaga, dice Meteorología que mañana va a llover y mucho. No me lo creo. También que el proyecto Hyperloop va marchando y que las obras en Antequera empezaran en el próximo marzo. Tampoco me lo creo.

Hasta el lunes.                    Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España