Todo malo. Ya puesto al día, empecé a echar el vistazo habitual a los papeles de la información. Al empezar por la parte internacional, lo primero que vi es una noticia de presunta inJusticia; “Estrasburgo condena a España a pagar 50.000 euros por maltrato a los etarras que atentaron contra la T-4”. Si esto es lo que hay, proteger a los asesinos y darles más dinero para que compren municiones, mejor dejo lo internacional. Me da asco.

Lo malo, es que cuando me vine a lo nacional, la cosa pinta peor. Por ejemplo, si miro la página de Sur en internet, las cuatro primeras noticias son de asesinatos y demás fechorías. Hay incluso otra noticia que demuestra que la falta de respeto y principios, llega a extremos inconcebibles. En Bilbao juzgan a una pareja que “se encontró” a una perrita perdida en Cáceres, y pidieron un rescate de 4.000 euros. Es la escalada de la violencia, ya ha nacido el secuestro expréss canino. Así vamos.

Claro que esto es viruta comparado con el caso de Málaga, donde dos aprendices de criminales, de 14 y 11 años, violaron a un compañero, que, ¡además!, es discapacitado. Ahora, ya saldrán esos Jueces Contra la Democracia y similares, a defender a los agresores, a uno de los cuales ya lo declaran “inimputable”, es decir que puede hacer las fechorías que le dé la gana sin que se le pueda hacer nada.

Puestos en esto, ya suena a chiste este titular; “Detenido el propietario de los hoteles Riu por corrupción en Miami”. No se sabe si lo detienen por ser un corrupto, o por ver a los detectives horteras ¿de los 80? de la tele.  

Aparte de crímenes de esos “a la antigua”, también esos nuevos de atentados contra la convivencia tienen su parte de desmadre. Ahora coexisten en el tiempo dos grandes juicios.

Uno el de la Púnica, está siendo desmenuzado, estudiado y castigado en todos los medios. Sus actores son justamente criminalizados, incluidos esos que están sólo porque alguno de los actores principales ha vomitado su nombre. En cambio en el otro proceso, el de los EREs, hay menos interés en que se sepa la verdad. Hay mucha comprensión mediática, muchas ganas de perdonar y olvidar, incluida la señora Juez, que se niega terminantemente a llamar a quien ha estado toda su vida brujuleando por la política andaluza y viviendo siempre del erario público, sin haber tenido ningún trabajo en la privada. Esta discriminación ante los desfalcos me parece tan grave como esos desmanes que se juzgan, pero… es la forma de ver las cosas de nuestra prensa, escrita y hablada, esa que da voz a doña Susana; “El daño a Chaves y Griñán en el caso ERE no tiene nombre”. No habla del daño que estos dos han hecho a Andalucía.

Del Gran Problema y su Impresentable, solo decir que han conquistado la ciudad de Alost, en Bélgica, cuyo carnaval lo ha entronizado como a uno de los grandes bufones y títeres del momento. Sin embargo, sí hay un efecto contagio, por ejemplo en Palma, donde un alcalde secesionista antepone el hablar catalán a cualquier otra cosa en los requisitos para contratar. Ha habido hasta un médico al que no han contratado por no saber escribir ‘alergia’ en catalán.

Quizás para entender todo esto, un estudioso ciudadano, Martin Boehm del IE Business School, que dice que prepara a futuros directivos, quiere que se adapten al medio, e incluso que se estudien y controlen sus reacciones y estados emocionales. Esto, ver si la gente está atenta o no, ya lo hacían en mis tiempos los profes del lugar sin necesidad de ningún artilugio extraño, solo con su quinqué personal.

De Málaga, una nota folletinesca. El Ayto. ha pedido al Obispado que quite los muñequitos que colocó ese “artista” Invader. En el Palacio Obispal. La Diócesis, cautelosa, contesta no puede hacerlo mientras no tenga el plácet de “la Delegación de Cultura y la Fiscalía de Medio Ambiente”. Ahora bien, el presunto artista no pidió (ni necesitó) ninguno de esos permisos para ir colocando sus muñecos por toda Málaga, sólo necesitó que se lo autorizara el señor Fernando Francés, director del Museo de Arte Contemporáneo, qué, por lo visto piensa que su cargo le permite usar toda Málaga a su libre albedrío. Esto de jefecillos que se sienten los amos es muy común en este país. Veremos si contra él se toma alguna medida, aunque lo que parece seguro es que nosotros, los ciudadanos, nos tenemos que tragar el invento, así, por las buenas.

Hasta mañana           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España