Hoy voy a cumplir con esa cosa muy de jubilatas, ir a un médico. Consecuentemente ando corto de tiempo, aunque no quiero dejar esto sin una pincelada de mis desvaríos, esos que me sirven para rebajar el cabreo interno que me sale cada día al ver las cosas que nos hacen. Voy pues a tocar solo unos detalles de la actualidad.

De fuera, dejando aparte las desgracias del pueblo venezolano, hay una noticia impactante; el señor Bouteflika ha renunciado a presentarse a las elecciones en Argelia. Este ciudadano, don Abdelaziz de nombre, lleva al mando del país desde el 27 de abril de 1999, o sea, cuatro mandatos, y se quería presentar (de hecho se había presentado, a un quinto mandato), todo a pesar de que desde 2005 su salud es lastimosa, por lo que estaba más tiempo fuera del país que dentro (¿a quién me recuerda esto?). ¿Por qué me ha interesado la vida y  milagros de don Abdelaziz? Simplemente porque puede ser el espejo en que se mire el Tal Sánchez, cuya visión personal de la necesidad que tiene los país de ser iluminado por su egregia estrella es así. Ya es conocido y reconocido su egocentrismo y su narcisismo, Él, así con mayúsculas, se siente el Moisés que nos va a sacar del desierto de la ignorancia, Él es el faro y luminaria que va a brillar sobre nuestras ignorantes cabezas, y por tanto, lo siguiente en su pensamiento sería hacerse un Bouteflika y eternizarse en la Moncloa, quizás pensando en dejar esta casa de herencia a alguno de sus hijos. Por eso, ver que el viejo argelino ha tenido un momento de lucidez, eso sí, presionado por el ejercito que se ha negado a reprimir a los que protestan, es algo positivo, aunque me temo que esto, al Tal, le da lo mismo, seguirá dándonos la tabarra.

Otro tema, este ya decididamente nacional, es el patinazo a escala  estratosférica de C’s y consecuentemente de su líder, el señor Rivera, en el asunto de las elecciones a Castilla León. Allí, la dirección del partido ha querido encumbrar a una disidente del PP, doña Silvia Clemente, pasándola por encima de cualquier manera, sobre el candidato “local” previsto, el médico señor Igea. Para esto, “alguien” aun no señalado, no ha dudado en recurrir al pucherazo electoral, y hacer brotar volantes donde no los había. Don Rivera ha tenido que reconocer el fraude, con eso, esto espera dar por terminada la escandalera.

Pero no, la base del fraude a los electores está en fichar a tránsfugas para ponerlos al mando inmediatamente. Yo admito que alguien pueda cambiar de opinión y partido por diversas causas, e irse a otro en el que ve más reflejados sus puntos de vista, pero eso sólo vale para la infantería votante. Esos dirigentes (y dirigentas) que cuando en el partido de su alma no le dan el puesto a que suspira para medrar, se va a otro, con su voto, escaño o cargo ganado en nombre de ese partido de su alma, para que ese otro sí le dé el regalo en forma de cargo al que aspiran y creen merecer. Eso es, simple y llanamente una cochinada y una estafa a los votantes de “todos” los partidos, qué, legítimamente reaccionan como están haciéndolo; dejando de ir a votar. Con esto, que es peligrosísimo, dejan a esa presunta elite de politicastros y politiquillos manejar a su aire la bolsa del país y a gastársela como están haciendo ahora, a su libre albedrio, que evidentemente no es el del pueblo. Esto de admitir y premiar a los que sólo aspiran a medrar es un suicidio, y me da la impresión que el señor Rivera se ha dado un tiro en su pie político que lo puede dejar cojeando mucho tiempo.

De Málaga, una constatación. Ayer dije que mi Plaza estaba vacía de artilugios, escenarios, etc. Pues bien, eso sólo duró… una mañana. Por la tarde, ya volvieron las grúas, empezaron a erigir esa construcción metálica que se ve en la foto, y a ocupar el espacio ciudadano. No sé exactamente para que es esta vez, aunque no me cuesta imaginar será para darles coba a los “artistas” del cine a los que hay que lamerles sus… egos para que después suban al escenario a poner como un trapo a quienes les pagan sus caprichos y les ponen la ciudad a su disposición. Por tanto, efímero fue el gozo de ver una plaza libre y despejada. No hay nada que hacer, para eso quieren ganar las elecciones, para usar la ciudad a su aire.

Por cierto, ahora en Madrid se están quejando de que doña Carmena con eso del Madrid Central está “haciendo del centro un bunker para disfrute único de los turistas”. ¿Dónde he visto yo esto?

Hasta mañana.                  Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España