Desgraciadme, hoy sólo hay un tema, los atentados yihadistas de Barcelona. Hablar de estos es ya inútil, solo queda contar las victimas y esperar al siguiente. Naturalmente hoy todas las estrellas mediáticas de las teles matutinas se han ido allá a pasear sus palmitos, micrófono en mano sin hacer ni decir nada practico.

También naturalmente, ya se han inventado uno de esos eslóganes tan a la moda. Este es “Tots som Barcelona”, cosa que yo, particularmente, lo mismo que con otros anteriores, no comparto, aunque en este caso todavía menos, porque no estoy seguro si a los independentistas que tienen controlados a los catalanes les iba a gustar que muchos españoles dijeran qué, “somos Barcelona”.

Lo más llamativo, y como diría un castizo, lo peor de lo peor, es esta muestra de hipocresía política; Rajoy y Puigdemont alaban por separado la coordinación policial”. Esto es totalmente falso de toda falsedad. Las televisiones, incluso las domesticadas,  están informando de la falta de cooperación de los mossos, que incluso vetan la entrada a los Tedax de la Guardia Civil a entrar en la casa donde presumiblemente se estaba preparando un atentado aun más gordo y peor.

Ya desde enero de este mismo año, Cataluña y el país Vasco decidieron indignarse con las con las medidas que sugería el Ministerio del Interior para evitar, o al menos minimizar, el peligro de atentados.

El responsable de los mossos, en un arranque de arrogancia, se distanciaba y declaraba “terminantemente” que en Cataluña no había ningún peligro de atentado. Ahora, por estas cosas habría que pedirles cuentas a esos responsables que pusieron sus ansias de independencia por encima de la seguridad de los ciudadanos propios y de los visitantes.

Dicen que se va a reunir el pacto anti terrorista y habrá que esperar a ver como los podemitas lo atacan otra vez, por “vulnerar las libertades de los españoles”. No está de más recordar este tuit del señor Monedero y recapacitar sobre en qué manos ponemos nuestra seguridad a base de votos.

Lo voy a dejar, aun más triste al saber qué, si consiguen pillar a los asesinos, aunque les echen una condena ejemplar, después, algún juez comprensivo, los pondrá en la calle argumentando algo parecido a esto; “Ignacio González sufre “un problema serio de zozobra”. Después, como el Cachúli, el que decía que estaba muy malito, a la playa, con novia nueva y a disfrutar de la pasta robada.

Hasta el lunes        Pepeprado

 

Written by Pepeprado
De Málaga, España