Generalmente a un día señalado, y presuntamente decisivo se le acostumbra a llamar “día D” por aquello del desembarco en Normandía y demás, pero a este de hoy, yo he decidido llamarlo día C, pero no os confundáis, no C por Cataluña, sino C por coñazo (¿me habrá traicionado el subconsciente?), porque los que ya nos están dando hoy los medios es eso, una letra C de muerte.

Yo, por eso de ser tan puñeteramente independiente y de libre pensamiento, a lo que sumo en este caso un plus de preservación de mi salud mental, he decidido mandar a negro todas las noticias, noticieros y noticiosos del día. No quiero ver más sondeos interesados, más elucubraciones interesadas ni más ‘postureos’ (ya es diccionariamente correcta la palabreja), ni más política rastrera de ínfimo nivel a ras de urna.

No hace falta, porque ya está claro quiénes van a ganar; los del prucés de las narices. ¿Por qué? Simplemente porque juegan con cartas marcadas. Si salen ellos, han ganado; si salen otros, son víctimas, y en eso del victimismo son capitanes generales. Además, está asegurada la orquestación de quejas de falta de supervisión internacional y de sospechas de fraude. Claro que todo esto será en el caso de que los números no les satisfagan. Si los números que salen son los suyos, todo será color de rosa.

Por tanto, como ya tengo claro quiénes van a ganar, por descarte también sé quiénes van a perder; nosotros, el resto de los españoles, a los que nos van a seguir dando un machaqueo impresionante y a los que no nos van a dejar tranquilos, con telediarios que ya tienen un elevado porcentaje de su programación en catalán, lenguaje que se supone que todos debemos entender… aunque no nos guste, por sus matices chirriantes y sus vocablos altisonantes.

Dejamos pues esto, y preparémonos para lo que nos va a caer encima, y a esperar a mañana, el día de la Lotería, ese día en la que todos nos ponemos contentos por tener salud. Por mi parte, yo me conformaría solo con saber que mi número, ese que llevo hace más de cuarenta años… entra en el bombo, pues estoy convencido que antes de cada sorteo lo sacan subrepticiamente como medida preventiva.

De Málaga, tampoco merece mucho la pena hablar, ya que todo sigue igual. Lo del macro hotel del Puerto, el Rascapuerto, sigue. Sigue la campaña para colárnoslo sin anestesia. Hoy dicen que hay varias empresas interesadas en explotarlo. Posh claro, si para el que lo explote todo van a ser beneficios y ventajas. Lo que le pase a la ciudad no importa,

Aprovechando que ahora andan en el juicio a tres de los del Grapo por lo del pobre don Publio, una cosilla. No sé si es solo ignorancia, o es simplemente mala leche, pero he visto una pintada, en un contenedor de basuras, pidiendo que “vuelva el Grapo”. Lo único que le veo positivo es eso, que esté en un contenedor de basura, pero a los salvajes que piden esas cosas, habría que vigilarlos, porque lo siguiente es la emulación.

Hasta mañana… con salud.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España