De fuera solo una noticia, y la recojo porque es un indicativo de a que extremos de imbecilidad hemos llegado en esta sociedad; “Un exboxeador argentino muere atragantado en un concurso de cruasanes”. Hay que ser poco creativo para montar estos tipos de concursos, que además acaban de mala manera.

De eso que antes llamábamos nacional hay noticias que se comen al resto. Una de ellas es el carajal en el que está metiendo al país el Supremo con el asunto de las hipotecas. Con esto, lo que está aflorando es la impunidad con que los políticos nos cargan de impuestos para su mayor goce y regocijo. Así, nos acabamos de enterar que ese impuesto de las hipotecas es “también” para las comunidades autónomas, o mejor dicho, para los dirigentes de esas comunidades, para que lo gasten como mejor les parezca. Ahora, el pánico cunde con solo pensar que puede, sólo puede, que tengan que devolver la pasta cobrada. Naturalmente y por ejemplo, la Junta de doña Susana no va a poder devolver ni un duro de eso porque ni se sabe por dónde andarán esos caudales, con lo que va a pasar que, “otra vez”, seamos el común de los mortales no afiliados al partido, los que tengamos que devolver una pasta que no nos hemos llevado.

Otra noticia es de esas que se intentan difuminar para no llamar la atención. Claro que esto a veces no lo pueden conseguir esos medios de comunicación tan imparciales que tenemos. Ayer pasó; “Ascienden a 17 los inmigrantes muertos en las costas de Cádiz y Melilla”. Cómo ha habido muertos no han tenido más remedio que sacarlos en lugar destacado, ya que los muertos venden mucho, pero hace un par de días se dijo en una emisora, en voz muy bajita, que en la semana anterior habían llegado a nuestra costa, la del sur, “otros” ochocientos inmigrantes en patera. Eso no se podía decir en primera plana por dos razones, la primera porque habría que especificar que esos son más o menos los que llegan cada semana, y segundo porque habría que explicar otra vez más, que eso del “efecto llamada” del Aquarius no existe.  Que las ganas de salir en los papeles en plan salvador, y la propaganda que se le dio al asunto, no fueran oídos por nadie más y que las ganas de colgarse medallas sale gratis… al país. De estas cosas se habla poco, es mejor seguir prestándole atención al tal Villarejo que ese tipo y sus bajezas dan mucho juego y entretienen al personal.

Otra cosa que se come los titulares es por ejemplo esta; “Cs exige la dimisión de Ander Gil por sus críticas al acto de Alsasua”. Con este tipo de noticias, en las que lo que realmente se busca es atacar al nombrado, en este caso C’s en otros será otro, y nunca estudiar el problema, nunca se hace una profundización sobre el tema, que en este caso es el abandono por parte del Estado de las leyes, la Constitución.  y su deber de respaldar a las instituciones de ese mismo Estado, en este caso la Guardia Civil y a los partidos legales y legalizados, sean de la oposición o estén en el gobierno. Este abandono actual de las leyes, va a tumba abierta y ya casi nadie se para a pensar en quien lleva la razón, y más bien se dedican las energías a defender los puntos de vista partidistas, entre otras cosas porque hay muchos viviendo de esos partidos, que cuando nacieron eran para proteger la democracia y sus ciudadanos, y que actualmente han fagocitado esos ideales, para sustituirlos por mecanismos de autodefensa del pesebre.

Esto le veremos en la próxima huelga de fiscales y jueces, y en las de los médicos de Málaga (días 16,23 y 27), y en otras, y en otras, y en otras… que habrá en estos días, y cuyas explicaciones mediáticas van a ser, cómo mínimo, sorprendentes.

A pequeña escala lo mismo va a pasar con las protestas, sigo en Málaga, sobre las reclamaciones a la Agrupación de Cofradías con su “particular” reubicación de sillas de abonados.

Quizás para acabar con estas cosas habría que pensar en lo puntualmente consecuente que es la aparición de este otro titular; “¿Por qué hay tantos buitres que sobrevuelan Málaga estos días? Será por la campaña electoral, ¿no?

Hasta mañana.                    Pepeprado

 

Written by Pepeprado
De Málaga, España