Estoy pensando en desertar de atender a las noticias. Solo se ven y leen barbaridades.

Últimamente, es un destrozo mental ver cómo anda el mundo.

En Yankilandia se lían a tiros cada dos por tres, bien en cines o bien en supermercados o fiestas.

Y qué decir de esos bestias del Daesh, que han llegado incluso a quemar vivos a toda una familia incluido una niña de dos años. Para redondear la jugada, el líder de Al Qaeda, un bestia llamado  Ayman al Zawahiri, ahora lo que predica es secuestrar occidentales para que sean moneda de cambio para sacar a yihadistas presos. Una alegría, vamos. Con eso, cualquiera de nosotros, estamos en peligro de ser escogidos por estos animales para carne de secuestro.

Mientras, siguen las bombas y los asesinatos de esta gente. El último, desgraciadamente sólo por ahora, ha sido la de un sirio que ha hecho estallar una bomba en un festival de música… en Alemania, qué, por cierto, está pagando muy caro el haber sido tan buena receptora de refugiados y tan generosa en su actitud. Esto no va por buen camino, y estas actitudes excesivamente garantistas, solo parecen beneficiar a los malos

De lo demás, poca cosa. El COI se ha acuartelado y no se ha atrevido a sancionar a Rusia, cosa que por otro lado es entendible, ya que sería una injusticia hacer una sentencia negativa en bloque, perjudicando a aquellos atletas que no se hayan dopado y hayan puesto todo su empeño e ilusión en hacerlo bien. Al menos, esto sí va a resultar, si no bien, al menos de la forma menos mala.

De la situación política de por aquí, todo igual, el asunto sigue navegando inexorablemente hacia unas tercera elecciones, en las que algunos se van a hundir definitivamente, entre ellos, el país.

Los que se están “preparando”, son los alegres chicos de don Arturo que andan repartiéndose títulos y puestos, mientras el llamado ‘rey de la basura’ de Cataluña, título que al parecer engloba basuras físicas, morales y de cualquier clase, ya ha reconocido que “financió a CDC y a Unió”, llegando incluso a darle la pasta para pagar las nóminas de los suyos. Y esto, por lo visto no tiene ninguna acción legal importante en contra. Muy bien.

En vista de que todo es malo, lo voy a dejar por hoy, me voy a trabajar de abuelo que es algo más sano y reconfortante, aunque sea más agotador.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España