Las noticias foráneas vuelven a ser malas. En Yanquilandia su TS se ha cargado la ley de Obama sobre inmigración y ha dejado arrumbados (o mejor, des-arrumbados) a cinco millones de inmigrantes y a otros que esperaban.

En Alemania otro majara armado se lió a tiros en un cine, al menos no ha muerto más que el pistolero, menos mal.

Así podíamos seguir con desgracias, pero vamos a lo de ese adiós ya anunciado pero que tendrá que esperar dos años, en los que los ingleses van a tratar de exprimir los miedos de la UE.

Efectivamente ayer, en UK votaron largarse, pero puede que la jaca les salga jaco, porque ya sus independentistas escoceses e irlandeses están apareciendo porque ellos quieren quedarse. No hablemos de los gibraltareños a los que se les han abierto las carnes al ver que se les pueden cerrar las puertas. Especialmente a todas esas empresas fantasma que crean allí cada día, para que los que crucen la frontera puedan esconder sus caudales.

Como siempre, desde fuera nos viene un ejemplo de seriedad. Muchos opinan que don Cameron se metió en un charco que no había, al promover este referéndum. Ahora lo ha perdido, y… sólo unas horas más tarde ha dimitido. Yo, por más que haga memoria, no encuentro a ningún político español que tras fracasar rotundamente en unas elecciones haya dimitido. Es más, algunos como el señor Arenas son el paradigma del perdedor insumergible. Cual Titanic redivivo, tras cada hundimiento sale a la luz en un nuevo puesto para ayudar a perder otras elecciones. Así, la lección de don Cameron queda clara y definitiva; el que se equivoca, la paga… menos aquí.

Mientras, las noticias internas rozan el esperpento. Hay una declaración de Interior que es para rasgarse las vestiduras; “Interior sospecha que la grabación a Fernández Díaz se hizo desde dentro”. ¡Hombre!, es evidente que no la hicieron desde un chiringuito de Marbella. Lo pertinente sería decir cuando, y cómo la hicieron, y dónde estaban los micros puestos. El porqué, ya lo sabemos, el mero hecho de que hayan salido a la luz ‘dos años’ más tarde, en previas electorales, ya es bastante indicativo.

Otro que cada vez que habla sube el pan, es el aspirante a ministro, don Cañamero (¿por qué le pongo el don a este individuo?); “Diego Cañamero acusa al PSOE de haber «autorizado los tiros para matar a gente”. Si esto no es fomentar la guerra, que nos lo cuenten.

Pero el país está a lo que está. Entre otras cosas hay miedo generalizado. Agredieron patadas al alcalde de Orense al grito de ‘nazi’, pero ni el agredido se atrevió a denunciar al agresor, ni el periódico se atreve a decir de qué partido son ambos.
Lo que sí sigue funcionando, es el cuñadísmo. Otra cuñada de doña Susana también se benefició de los cursos de la Junta. Y van… esperemos que no tenga mucha familia porque van a faltarle puestos de trabajo dactilares.

En Málaga, susto por lo del Brexit, y una oferta ‘rara’; El Gobierno ofrece un pacto al Puerto y al Ayuntamiento para soterrar el tren”. Más rara aun cuando Puertos del Estado dice que le encantaría abrir un hotel en el Dique de Levante. Estoy seguro que ese abstracto hotel ya tiene dueño.

Hasta mañana.           Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España