Es el último mes, ese donde las radios, las teles y los periódicos se ponen tiernos y hacen cientos de recuperaciones, conmemoraciones y  rememoraciones. Mientras, el común de los mortales seguimos en lo mismo.

Por ahí fuera, el lio entre el Rubio y el Gordo sigue tensándose, y el Maúro, como su moneda ya no vale un pimiento, es decir, que con su moneda no se puede ni comprar un humilde pimiento, se ha inventado otra, una criptomoneda, según él, “respaldada en reservas de riqueza venezolana de oro, petróleo, gas y diamante”. ¡Qué bonito! Lo va a llamar el Petrus, y sobre ella quiere edificar su iglesia laica, una bella antonimia.

Aquí, el notición es que sube el paro, por lo visto menos en Andalucía, que ha bajado en 3.114 desempleados, aunque en Málaga, que ya no es ni Andalucía, sí que ha subido en 4.566 desempleados, algo más de la mitad de lo que ha subido en Cataluña a pesar de no haber tenido ningún golpe de estado. Ahora, que lo expliquen desde la Junta.

De esas elecciones parche de don Mariano, hablar que siguen tirándose los trastos entre los antes llamados “constitucionalistas”, e incluso entre los otros, don Pablo sigue fustigando a diestros y siniestros, hablando de fascismos y cosas antiguas. Lo único que dice claro es que no va a dejar gobernar ni a PP ni a C’s, lo que significa que les teme.

En el ámbito judicial, el TS deja en el dorado trullo, sin fianza, a Junqueras, Forn y los ‘Jordis’. Dice el TS que “por su ejercicio de la violencia en la rebelión”. Es solo pasta que le han ahorrado a sus “benefactores”.

De nuestra Junta, salió a la luz pública, un fulanito, que de lo que le regalaba la Junta para cosas sociales, se embolsaba unos 3000 euretes al mes, así, por la cara. Y él, estaba en la Junta con don ZP y con doña Susana.

Visto todo esto, y tras oir en la radio que hay una nueva aplicación del móvil, la Siria, para medir la felicidad, y escuchar que hay aplicaciones que aprenden y dan consejos, buenos consejos, me entra un ferviente deseo, el siguiente: Conseguir que hagan una aplicación que sustituya a los políticos y nos gobierne según unas normas de realidad, honestidad y buen hacer.

Sería maravillosos saber que un tecnocacharro, sin afiliados, familiares ni amigos íntimos, cuyo único gasto sería el de mantenimiento, repartiría la pasta equitativamente, sin mirar si iba a amigos o enemigos, sin contemplar creencias, afinidades o servidumbres. Un reparto en el que no se financiarían referéndums ni subvenciones partidarias, y en el que los impuestos pagados se reinvirtieran en el bien de la comunidad. Ese es mi más anhelado deseo, por el que estaría incluso dispuesto a mandarle una carta al Gordo de Coloráo que ya anda apareciendo por estas tierras. Pensadlo, a lo mejor también os gusta.

De Málaga, ahora lo que toca es recordar aquel 4D del 77 y en dedicarse a buscar culpables y héroes para todo. Yo lo pasé como siempre, currando, porque mis clientes, los viajeros extranjeros no entendían de estas cosas. Cuando terminé y volví, vi una ciudad en guerra, así que prefiero olvidarlo.

Para el final, una noticia extraña; “Canciones de Julio Iglesias para aumentar la producción de las gallinas”. ¿Qué opinará  de esto don Julio? ¿Estará orgulloso o algo mosca? La de cosas que pasan con los artistas.

Hasta mañana.      Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España