Hoy algo tarde, he tenido que dedicar la mañana a la administración y eso come tiempo y estropea el coco.

Para empeorar la mañana, cuando me siento a echar un vistazo a la prensa, me atropella la noticia de la bestialidad máxima. Me entero que el bestia que tiró al bebé de 17 meses por la ventana, antes la estaba agrediendo sexualmente. Vamos a ver, este tío no tiene arreglo por mucho que vengan los terapeutas, los frikis y los güenos del lugar, a hablar de reinserción y demás leches. Si lo sueltan dentro de unos años, más pronto o más tarde, terminará matando. A este tío hay que quitarlo de en medio para siempre, y ya está.

Para que este país esté a la cabeza de las noticias extrañas, ahora salen varias monjas indias, de un monasterio de Santiago de Compostela, diciendo que estaban retenidas contra su voluntad, que estaban secuestradas, vamos. ¡La leshe marinera! A ver quién mejora esta noticia. Naturalmente para dentro de unos días, estarán en T5 contándolo todo, previa puesta del cazo, también naturalmente. ¿A que sí?

Más de tribunales. Han detenido al ex presidente del PP en Valencia. Vale, si este tío ha metido la mano en la caja, al trullo con él. Ahora bien, hay una cosa que me llama la atención; será casualidad, pero cuando manda el PP, los suyos a los que pillan con el carrito del helado, van a la cárcel. Cuando mandan otros, nunca pillan a nadie y si por casualidad, ven a alguno, por ejemplo, negociando en una gasolinera, ¡¡noo passsa naaada colega!! ¿A que es una casualidad bastante curiosa?

Como ya ando bastante asqueado, mejor dejo la política, sólo mencionando que en el egómetro, en el ranking de la soberbia, la codicia y la autoestima, hay quién va ya disparada y disparatada; doña Colau. Esta ya piensa en hacerse un partido a su medida, y que ya muestra sin rubor, qué, evidentemente, lo que quiere, es ser President de la Generalitat, ella sola sin podemistas ni gaitas. Ha conseguido dejar atrás en este egómetro, a varios personajes y personajas de la política pasada, actual y hasta futura. Es el hambre de moqueta llevada a su última expresión.

Me voy, y el ayuntamiento se reitera en sus chistes; “El Ayuntamiento de Málaga inspeccionará todos los bares y terrazas de la ciudad”. Naturalmente empezará por los de siempre, los tradicionales que pagan religiosamente sus cánones de ocupación desde tiempos inmemoriales, que son a los que siempre vigilan (por eso, porque pagan). A los recién llegados, si tienen un buen padrino, se los dejará para otros tiempos.

Hasta mañana.       Pepeprado

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