Por ahí fuera sigue muriendo gente mientras aquí, gracias a cuatro descerebrados, solo nos miramos el ombligo. El último huracán, Nate, ya ha dejado 23 muertos y otros tantos desaparecidos, y el último asesino, este en Brasil, incendió una guardería y mato a 6 niños y a su profesora que murió al pìe del cañón. Aquí seguimos a lo nuestro.

La mayor novedad es que ha reaparecido el señor Rajoy, prácticamente en paradero desconocido hace días. Dijo lo (mínimo) que se esperaba que dijera. Ahora a él, lo que hay que decirle es que la línea que separa, ser prudente y ser gilipollas (lo siento, no veo otra forma más fina de decirlo), es muy, muy fina, y él está sobre ella en plan funambulesco y equilibrista. Estamos empezando a preguntarnos para que nos sirve un Presidente de Gobierno que solo sirve para ponerse de perfil y esperar eternamente a que las cosas se solucionen solas.

Por cierto, entre los aguerridos indepes, esos que hace sólo un par de días clamaban y vociferaban, están empezando a aparecer gente que se arruga. Sólo ha hecho falta que la gente de bien de la propia Cataluña se tire a la calle también, que bancos y empresas (la pasta, siempre la pasta) empiecen a hacer las maletas, que dejen de llegarles esos turistas de los que tanto protestaban y que los cruceros pasen de largo, pera que se multipliquen las peticiones de diálogo y mediación.

Eso no puede pasar, no es admisible. No se puede hacer borrón y cuenta nueva y olvidarlo todo, hay que demostrar que el que la hace la paga y que saltarse la ley no sale gratis. Estos, los más señalados tienen que ir al talego, con la ley en la mano, para que cunda el ejemplo, y dejarse de negociaciones con golpistas de despacho. Al menos, los del 23F tuvieron la gallardía de hacerlo a pecho descubierto y hacerse responsables de sus actos. Estos no, estos van a buscar a ver a quien le cargan el muerto y ellos poder seguir cobrando.

Hoy mismo tenemos una buena ocasión para demostrar que la ley existe. Al ex­-señor Trapero, ese que dejó a sus compañeros de la PN y GC a la intemperie y difuminó a los Mossos que querían cumplir con sus deberes constitucionales, lo han llevado al Juzgado, junto con un par de vividores del sistema, los presidentes de ANC y Òmnium, que en el colmo de la jeta, dicen que ellos “ayudaron a controlar la calle”.

Al menos lo que se ha visto hasta esta hora, es que su tradicional catetada de acompañamiento de comitivas y varas, para hacerles el paseíllo, está empezando a pasar de moda. Ahora a ver cuántos alcaldes de esos que iban con la vara a todas las manifas, terminan comiéndosela con rovellons… Si de ahí salen algunos para el trullo, esto empezará a arreglarse… aunque Rajoy siga esperando y Pedro NoNo siga clamando en “su” desierto para ver si saca votos en sus ansias monclovitas, como sea y a costa de lo que sea, incluido a costa de su partido.

Como la tranquilidad empieza a asomar, ya hay dirigentes locales que empiezan a ponerse en marcha. En esta provincia que cómo no da la lata está siempre olvidada, se habla de lo que no hay, del agua.

En Cártama ya hay una terrible falta de agua y el Ayto. pide “que se tomen medidas”; en Nerja suspiran por que terminen las obras de la desaladora; en la capital… nada, en la capital los dirigentes están a lo que están, a autorizar rascapuertos, peatonalizar y ponerse medallas. Es decir, lo de siempre.

Me voy, hasta el lunes que veremos que pasa, porque últimamente los findes son pintureros.

Hasta ese lunes.                   Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España