De las cosas exteriores, dejando aparte que en el colmo de la jeta, el Maúro critica a los que huyen del país, aunque naturalmente don Pedro, que anda por esos terrenos, siempre evitando decir que lo de Venezuela es una dictadura, a los más que llega es a decir, con la boca pequeñita que; “No es una democracia”, (que fino es este hombre), lo más sangrante está ocurriendo en nuestras embajadas en Ucrania.

Allí, mientras aquí nos asustan pensando que el futuro del país está envejecido, que no hay niños, etc., por un problema burocrático, siguen reteniendo sin darles el permiso de vuelta, a más de cien parejas españolas con sus niños adoptados. Me resulta chirriante que este gobierno que se lanza al ruedo para “garantizar los derechos” de todos los colectivos LGTB del mundo mundial, para esto, para defender el derecho a mejorar de unos bebes, y el de unos padres españoles que quieren darles una vida digna a estos, se ponga de perfil. Como es natural, y seguramente siguiendo las instrucciones podemitas, Exteriores dice que es que esto es un “tráfico de menores”, y lo dice el mismo ministerio que se despepita en acoger a inmigrantes vengan de donde vengan y como vengan. A estos pequeños aspirantes a ser nuevos españoles, les aplican el principio de sospecha indeterminada. Lo siento, pero las acciones de este Gobierno cada vez son más asquerosas.

En otro desafío a la solidaridad, mientras nos desgárranos las vestiduras por el hambre en el mundo, en un pueblo español tiran a la basura 150.000 kilos de tomates. Imagino que a los hambrientos de este mundo, esos tomates les podían haber venido muy bien, pero preferimos que vengan los guiris a emborracharse y revolcarse en ellos a dárselos a los famélicos.

Como es natural, mientras estas cosas pasan, don Pablo ya ha ordenado que suban el IRPF, y el Ministerio marlasqueño se hace el sordo para no enterarse que los Mozos de Cuadra, el 1-O a lo que se dedicaron era a espiar a la Policía. Lo hacían según ellos mismo, porque; “Lo pide Trapero y lo necesita ya”. Pero es más importante vigilar a los que quitan los lazos de las narices y prohibir la entrada a bebes con familias esperándoles.

Como estas cosas me ponen de muy mala milk, prefiero dedicar unas líneas a algo que he visto en un titular, y que afecta a esta desnortada sociedad; “Las empresas no dejarían de contratar a una persona por llevar tatuajes”, Es decir, hablemos de tatuajes.

Me resulta sorprendente que en este mundo actual donde lo que prima es el culto al cuerpo, proliferen los que se dedican a maltratar el suyo, haciéndose estos tatuajes que al fin y al cabo son solo muñequitos pintados con mayor o menor gracia. También me pasma qué, por ejemplo, a los médicos titulados y con experiencia, no se les permita hacer intervenciones menores, digamos mínimas, en sus consultas, por ejemplo no pueden sajar un grano, intervenir un pequeño orzuelo (me ha pasado), etc., en sus muy limpias e higiénicas instalaciones, mientras que se permita que en unos lugares que la verdad, no tienen mucha pinta de sanos, se les puedan poner anillos y argollas en orejas, labios, leguas y/o partes íntimas a cualquiera y por cualquiera, sin ningún tipo de cortapisa.  Dejando aparte la apariencia de suciedad que produce ver esos brazos y piernas totalmente cubiertos de cosas raras, el asunto sanitario me parece que no anda demasiado cuidado. Por supuesto, dejo aparte que en un futuro, cuando esas carnes tersas de la juventud empiecen a desmoronarse y brazos, barrigas y piernas, entren en el natural declive físico, esos tigres ahora rampantes, esas águilas de altaneros picos, y esos ojos echando fuego, quizás, estén a las alturas de ombligos  o reposando sobre pliegues inguinales ya poco atractivos.

Esto, repito, lo que me trae es cada vez mayor perplejidad y desde luego, no me hace demasiada gracia que me sirva la comida un camarero con pinta de pirata ochocentista y cuyos tatuajes me hagan sospechar sobre su higiene. Cada cual tiene derecho a tener sus opiniones, y esta es la mía.

En Málaga, han detenido a un hombre de 33 años acusado de manosear a tres chicas. Pasó en pleno centro de Málaga y por lo visto tampoco fue muy amable con los agentes de la autoridad, pero como es de Camerún, aunque haya sido momentáneamente detenido, seguro habrá alguna ONG que lo defienda, lo pondrán en la calle y le darán un apartamento ya mismo.

Me voy, hay más cosas que hacer.

Hasta mañana.                    Pepeprado

Written by Pepeprado
De Málaga, España