Cómo somos… de verdad

Hoy miro a ver cómo somos realmente. Lo hago arrastrado por un estudio sociológico que argumenta somos lo que algunos llaman, una España Bambi, donde todo es ternura, comprensión y buen rollito.

Eso es lo que la actual izquierda pastoril dice y pregona, enorgulleciéndose de ser; “más europeístas, tolerantes y protestones de los grandes países de Europa”. Todo suena muy bonito, eso de ir a las manifestaciones aquí para algunos, es casi una profesión (a veces, remunerada). Aunque también reconoce el estudio algo muy importante. Somos, “los que más ayudas exigimos al Estado”. A esto, se le llama progresía y se quieren apuntar todos los que viven de la sopa boba de la política, donde no se pide ninguna cualificación para acceder a puestos en los que se manda y ordena, a gente a la que se le ha exigido títulos, másteres, experiencia y entrega sin límites para acceder al puesto.

Pero, la realidad es esta, nos la tiran a la cara las noticias de cada día. En una de ellas dicen que están buscando “ubicar” a las víctimas del violador para poder dejarlo en la calle, lo que significa que a las víctimas, las van a hacer un poco más víctimas, ya que son ellas las que no van a poder ir a donde les dé la gana.

Algo parecido pasara, seguro, al fulano que ayer dejó huérfanos de madre, tía y abuela a dos niños qué, para mayor drama, eran hijos suyos. Todo esto, en la España Bambi se toma como “excepciones a la vida sana”.

Claro, que si entramos en el ámbito de los que mandan, se nos puede caer la cara de vergüenza. El Que Más Manda, tanto que se lo ha creído él mismo, va a llamar a ‘los otros’, señores Iglesias, Casado y Rivera, para ¡ojo al dato!; “conocer su postura antes de ver al rey”. La caradura de este personaje, se está haciendo inconmensurable. Además, con la gente con la que se reúne, es para nota. Por un lado, su “experto en pobreza infantil Pau Marí-Klose”, se une a la lista de fusiladores de libros, ya que “también” plagió en su tesis un libro que había hecho con más colaboradores, apuntándose todo el mérito. Por supuesto, tampoco dimitirá ni le revocaran la tesis, para algo es amigo del Amo. Otra de sus exquisitas, doña Montero (o Montera) demuestra eso de que son el Gobierno de (casi) todos los españoles, prometiéndole pasta a su correligionario en señor Chimo Puch, y haciéndole el vacio a otras comunidades que no son del partido. Todo muy democrático, solidario, igualitario y coherente.

Pero, como siempre, las culpas de este desinterés hacia los ciudadanos, las pagan esos mismos ciudadanos de a pie, los que no tienen un padrino en la política que los ampare. Por ejemplo, este señor de Valencia, al que ¡por fin! le han concedido la minusvalía del 44%, tras años y meses tramitándola por ELA. Pero, ¡ay!, lo han hecho con “el pequeño detalle” de que el hombre había muerto hacía meses, lo que no impidió que su Conselleria de Presunta Igualdad le comunicara por carta el feliz desenlace de su expediente.

Otro más, el director de Emergencias de Murcia, que mientras caía la del pulpo en su comunidad, se fue al teatro, aunque media comunidad estuviera ya inundada. Pero lo más sangrante, ha sido la “excusa” que ha dado el responsable de su partido, C’s, al preguntarle por el asunto un periodista; “Estuvo en el teatro solo durante el tiempo que duró la obra”. Y se quedó tan pancho.

Los que venían a asaltar los cielos, también tienen lo suyo. La familia Iglesias/Montero tiene que aflojar su parte para arreglar las cuentas de la comunidad de vecinos donde tienen el casoplón, y en el entretanto, su grey anda a la greña; “denuncias y cambios de cerradura: podemitas y errejonistas se pelean por las sedes de los barrios”.

Pero claro, ¿qué le podemos pedir a una sociedad que está domesticada, que a diario sufre un  adoctrinamiento y adocenamiento a través de teles, radios y prensa?, Si faltara algo para demostrarlo, ha bajado el nivel de expectación de calidad a niveles ínfimos. Si no, me expliquen por qué se hacen series televisivas sobre un estafador, Gil, o sobre el pelotero más hortera de la historia, y estas series, la gente las “compra” y se deleita en ellas. O, por qué hay esas pseudo tertulias donde se muestran las vergüenzas de la peor gente del país y se les paga una pastizara por ser horteras y maleducados/as.

Si alguien sabe que hemos hecho para merecer esto, por favor que me lo explique, porque yo no me siento responsable de estas cosas.

De Málaga, nada, que en un periódico hablan de “calles peatonales e intransitables en el Centro de Málaga”, o que nos anuncian lluvias para el próximo finde. Es decir, nada nuevo.

Hasta mañana,                        Pepeprado

Pepeprado
Written by Pepeprado
De Málaga, España