Con prisas

Nos cuentan, y tendremos que creérnoslo, que el director de la CIA de don Donald, se reunió con el Gordito. No nos dicen si después se fueron de copas. En cambio, donde las reuniones van a ser gordas, es en Venezuela, donde, ¡oh, sorpresa! también hay corrupción, aunque don Pablo y su cohorte no se hayan enterado. Allí, y por eso, el Parlamento ha aprobado enjuiciar al Maúro. A estos del Parlamento venezolano le quedan tres telediarios.

En cambio el nuestro está que se sale. Para animar las cuentas, se monta una comisión para cada cosa, en cada momento y cada día y todas pagándolas. Ya hay 41 comisiones para estudiar cosas, lo que hace que las instalaciones se les hayan quedado pequeñas y les van a tener que hacer o dar, más edificios. Todo esto, claro, cuesta un pastón, y para los diputados agraciados con pertenecer a estas comisiones también les viene de muerte. En total hay que gastar unos 500.000 euros más al mes en sus sueldos. Seguro que en  alguna de esas comisiones se estudia por qué no hay dinero para los jubiletas.

Este tipo de…. (pongan vuesas mercedes el adjetivo que les plazca, el mío es bastante gordo y maleducado) son las que encalabrinan al personal, pero claro, como al final son ellos mismos los que se auto votan esas prebendas, ¿quién los va a parar?

Ya puestos y fuera de esto, hay hasta políticos que actúan de milagreros. Hasta hace nada, en Baleares había un solo rio con categoría de tal. Desde que llegó el tal Armengol, el asunto ha variado y ahora tiene nada menos que 90. Este debería cambiar su discurso y en vez de querer ser catalanista, debería pedir su propia canonización y su cambio de domicilio a Lourdes. No es tan fácil hacer 90 ríos milagrosos de una tacada.

Para ese futuro poco apetecible que se entrevé, hay cadenas comerciales que aportan su granito de arena al asunto. Así, una gran cadena hasta ahora con rama alimentaria a la antigua, ya en sus estanterías vende insectos comestibles. Dicen que esto de colocarnos los bichos en el plato es para, ¡tatachín! “fomentar una compra sostenible”.

Me voy a tener que ir, tengo el poco tiempo disponible que tenemos todos los jubilados, pero antes, en Málaga, una buena noticia aunque para mí, casi incomprensible; “Una empresa construirá en Málaga la mayor granja de criptomoneda con energías renovables de España”. No me fio de eso de las criptomonedas, ya fiarme de los bancos nacionales o privados me cuesta un güevo, fiarme de algo tan etéreo, se me hace imposible, pero además, que el dinero se haga en una granja, ya es para nota y obnubile.

Lo último, una empresa de Málaga que suena muy municipal, Soho Boutique Hotel, que dice que va a recuperar el Café de Chinitas y, naturalmente, “hará apartamentos turísticos”. Seguro que para estos no habrá normas restrictivas.

Hasta mañana           Pepeprado

Pepeprado
Written by Pepeprado
De Málaga, España